Muchos recordamos aquella película protagonizada por Eddie Murphy, en la que un particular doctor empezaba a  entender el lenguaje de sus mascotas. Aunque suene curioso, una vez más, la realidad supera la ficción y de eso sí que puede dar fe esta etóloga (psicóloga experimental, que estudia el comportamiento de los animales en sus medios naturales).

Por. Cristy Jiménez
Foto. Archivo FEMME
Agradecimientos. Dra. Xiomara Rodríguez / Cel. 310 256 7382

Cuando descubrió que tenía el don de hablar con los animales, Xiomara Rodríguez pensó que estaba enloqueciendo o que su imaginación le estaba jugando una mala pasada. Estaba acompañando a su mamá a recoger unos muebles y la mascota del lugar se acercó y le pidió ayuda, sabía que lo querían regalar porque perseguía a la gente que pasaba en bicicleta. Fue una conversación telepática que se confirmó pocos minutos después, cuando la dueña de aquel sitio les preguntó, si no estarían interesadas en llevárselo. Lo quería regalar porque su comportamiento le estaba causando problemas. Xiomara no lo podía creer, no era una ‘pasada’ de su imaginación, ¡era real!

En ese momento tenía 20 años, pero desde los 6 sabía que tenía un don telepático, que intentaba ocultar. Para entonces había cursado octavo semestre de Veterinaria en la Universidad de la Salle, pero el miedo a ser rechazada o a que alguien descubriera su secreto y se burlaran, la obligó a irse del país.

Se marchó a Estados Unidos por cerca de 8 años, sin embargo, su talento estaba ahí, listo para salir. A su regreso, la etóloga, no pudo ocultarlo más, una amiga le habló de que había muchas personas que se dedicaban a la comunicación con los animales. “Una vez se perdió un perro y me llamaron para que les ayudara a encontrarlo. Pedí que me mandaran una foto, me conecté con él y supe dónde estaba. En ese momento me di cuenta que sí podía. En efecto apareció”, asegura Xiomara.

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Decidir aceptar su ‘don’, le costó muchos
momentos difíciles, hubo confrontación y la
sensación de que todo el mundo la miraba como un “bicho raro”.

Un lenguaje por conocer
Los animales le hablan telepáticamente, le cuentan sus aventuras, lo que los hace felices y lo que les molesta. Cómo no?, tienen que aprovechar la oportunidad para decir lo que los humanos no entendemos con facilidad. En algunos casos somos escépticos a creer en este tipo de dones.

“Me gusta que me consientan las orejas”, dice Bruno. Este parece un pequeño detalle revelado, sin embargo, en otras oportunidades los animales aprovechan para contar sus angustias y sus frustraciones o hasta aprovechan para agradecer.

Como aquella vez, que en la Escuela de Caballería de la Policía, una de las mascotas oficiales aprovechó para agradecerle a su amo por tanto tiempo de cuidados. “Mi tiempo se está acabando, casi muero. Le tengo que decir a Gabriel que gracias por quererme, por ser el mejor guía que he tenido. Él me dio todo lo que necesité”, tradujo Xiomara en aquella oportunidad al subintendente Gabriel Bohórquez, quien no pudo contener el llanto.

jet-set-comO cuando una perrita le aconsejó a su ama que se diera una segunda oportunidad en el amor, pues su esposo le había sido infiel y guardaba fotos de su amante en una maleta de viaje, que por cierto, la perrita orinaba para llamar la atención de su ama. En efecto, la mujer encontró las pruebas. En otra oportunidad, un perrito estaba deprimido porque su papá, quería a su mamá, pero simultáneamente mantenía una relación gay.

También aprovechan para contarles sus dolencias físicas y enfermedades. En alguna oportunidad, el Tribunal de Ética Veterinaria la llamó a rendir descargos por ejercer la carrera sin tener el título. A lo que ella tuvo que explicar que no formulaba medicamentos, sino solo esencias florales. Se burlaron de ella cuando les dijo que podía hablar con los animales, le pidieron pruebas y hasta le trajeron un perro para que les demostrara su don, “terminé diciendo más cosas de las que aparecían en la historia médica; desde ahí dejaron de molestarme”.

Algunos veterinarios se han sentido agredidos o intimidados, otros como Enrique Vallejo, dueño de las clínicas  veterinarias Kanicat, han encontrado en el don, una forma de resolver casos difíciles y lo más importante, de salvar vidas.

Anécdotas hay miles. La fama de Xiomara crece tanto, que ya ha tenido impacto internacional, es común encontrar en su fan page de Facebook, personas de EE.UU. y otras partes del mundo que solicitan su ayuda. La etóloga, también puede conectarse con los animales a través de fotos.

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