Es común ver en las revistas, fotografías de millonarios con sus parejas (estables relaciones sentimentales que parecen estar sobre el bien y el mal). ¿Qué tan fácil es mantener una relación de este tipo? En esta edición  elegimos la historia de este gurú tecnológico y la mujer que lo acompañó por más de 20 años.

Por. Cristy Jiménez

Y si este fuera mi último día en la Tierra, ¿preferiría pasarlo en una reunión de negocios o con esta mujer?”, esa fue la pregunta que le cambió la vida a Steve Jobs, el genio de la informática moderna, el mismo que puso a medio mundo a darle “un mordisco” a su Apple. De inmediato salió corriendo en busca de Laurene Powell, sin saberlo la mujer que lo acompañaría por el resto de su vida.

Una ‘ventana’ al amor
La sobresaliente licenciada en Economía y M.B.A de la Universidad de Stanford fue cautivada por la personalidad de Jobs, después de una breve conversación intercambiaron números telefónicos, hasta ahí todo parecía normal. Él tenía una importante reunión de negocios, así que después del corto encuentro, solo pudo ir a su carro.

Sin embargo, una inusual ansiedad lo invadió, su personalidad exigente y responsable le decía que no podía olvidar sus compromisos empresariales; su corazón le insistía que no podía dejar de pasar esta oportunidad. Por fortuna le hizo caso a la segunda opción, volvió y con una invitación a cenar selló su destino. Un año más tarde se casaban por el rito budista en el Parque Nacional de Yosemite (EE. UU.).

47935“Tengo mucha suerte. No podría haberme ido mejor porque Laurene no solo es lista y guapa, sino que resultó ser  una muy buena persona”, aseguraba el creador de Apple, en su libro Steve Jobs: La biografía. Desde que se casó,  Lorene decidió mantener en absoluta reserva su vida personal y la de sus tres hijos; mientras tanto trabajaba  financiando y dirigiendo los programas de ayuda e inclusión de la compañía.

La rubia de ojos claros también es una filántropa, que se ha encargado de promover e incentivar en niños y adolescentes de EE.UU., la educación.

El creador de Apple, tenía fama de ser muy exigente con su trabajo, incluso solía pedir de todos que entregaran lo mejor de sí. Quienes los conocieron aseguran que Laurene lograba debilitar la egocéntrica personalidad de Steve. Con el cáncer de páncreas de Jobs, ella se dedicó enteramente a su familia y guardó luto por un año.

Recientemente la viuda se ha convertido en una pieza clave dentro de la gestión social. Sus influencias y sus millones de dólares, siempre la ponen en la agenda de educación, protección ambiental, salud, nutrición y política migratoria.

Desde hace un par de años los rumores aseguran que ha decidido darse una nueva oportunidad con Adrian Fenty, exalcalde de Washington.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here