PIRRY: ODIADO, AMADO, CONTROVERTIDO

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La mañana de lunes 27 de abril fue inolvidable. Ese día las tradicionales llamadas a “Julito” no fueron para pedir Soluciones W, quejarse del gobierno o hablar sobre el tema del día; todos querían agradecer a Guillermo Prieto La Rota y sus Especiales Pirry, por tantos años de trabajo.

Con su irreverencia, franqueza y humor negro supo ganarse el respeto de su público. Después de mucho esfuerzo se labró un espacio y un nombre en la televisión nacional, sus historias se convirtieron en una ventana a la realidad, un espacio para intentar entender el país del “Sagrado Corazón”.

45 años, boyacense, sin haber estudiado periodismo revolucionó el país. Ha visitado 65 países, escaló el Monte Everest, sufrió un edema pulmonar en el Aconcagua (Argentina) y estuvo casi muerto. Ha tenido accidentes en sus múltiples aventuras, es amado, admirado y odiado. ¿Quién mejor para acompañarnos en nuestro tercer aniversario?

Pirry, ¿ha valido la pena tanto, de tanto?

Hasta el día de hoy ha valido la pena, dicen que la felicidad no es la meta sino el camino y el mío sigue. No me arrepiento de nada. Repetiría todo lo vivido con la condición de no saber qué estoy haciendo, eso le quitaría la gracia.

¿Cree que Dios fue sabio en no dejarnos saber lo que viene?

Pienso que Dios nos creó e hizo una gran obra, pero no está vigilando nuestro andar y no sabe lo que va a pasar más adelante. Nuestro destino es abierto.

Sin ser periodista de academia logró las mayores audiencias en sus espacios ¿A qué le atribuye su éxito?

Siempre he pensado que la información debe ser más democrática. La mayoría de gente que vota en este país no lee la Revista Semana, ni ve programas de opinión y se deja dirigir por el sensacionalismo. Quise hacer un programa que le llevara

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la misma información a mi mamá, a la señora que barre y al ministro. Creo que de alguna manera lo logramos.

¿Qué decía Gabriel Reyes, presidente del Canal RCN, al ver este ‘fenómeno’?

Al principio no me “paraban muchas bolas”, simplemente era un programa unitario nocturno. Hay una creencia de que el rating y el dinero están en las novelas, pero cuando vieron que no tenían nada que poner en la noche y en la competencia estaba Séptimo Día, dijeron: “pues pongamos a este tipo ahí” (Risas). A los 6 meses él se dio cuenta que tenía algo importante entre manos. Él creía que el programa le daba credibilidad al Canal en algunos sectores. Peleamos muchas veces, pero siempre después de los programas, nunca antes.

Hizo desde entrevistas hasta documentales ¿Cómo hacía para que se le dieran las cosas?

Cuando uno está apasionado por un tema no, importa si duermes, si te están pagando bien, tú solo quieres alcanzar tu meta. Tenía un programa que me gustaba, pero veía que se desarrollaban historias paralelas. Yo decía: “si me ‘levanto’ el patrocinio de una aerolínea y divido mi equipo en dos y nos vamos a África y Europa, podemos hacer un gran especial”. Si lo hace NatGeo o Discovery Channel ¿por qué nosotros no?

Ganó un premio Emmy por un documental sobre Alfredo Garavito al que titula ‘La Bestia’, ¿cómo fue el proceso para hacerlo?
Le dediqué dos años de investigación, recogí los pasos y su carrera criminal tratando de hallar el mayor número de testimonios de las familias de las víctimas. Quería evitar que saliera de la cárcel, por esos días estaba gestionando su libertad, ¡Y la hubiera conseguido gracias a las gabelas de la justicia! No sabía si el programa se iba a hacer o no (sin la entrevista no lo iba a sacar). Necesitaba que la gente oyera y viera a este señor y que “pelara el cobre”. La gente fanática religiosa prefiere creer que Garavito está curado por Dios y que no va a matar más, pero que en cambio los homosexuales no pueden adoptar.

Cuando estaba a punto de darme por vencido recibí la llamada en la que él accedía. Me fui a EE.UU. a trabajar con un perfilador del FBI y estuve en la

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Fiscalía en talleres acerca de cómo hablar con un asesino en serie.
Lo entrevisté durante 5 horas, hasta que por fin empezó a mostrar su naturaleza y decía: -“yo no voy a llorar sobre la leche derramada, eso ya pasó”-. ¡Más de 150 niños!, ¡por Dios!

Él me concedió la entrevista porque yo le había dado a entender que era para que quedara bien. Entonces yo le dije que en un acto de “nobleza” nos dijera si el niño que aparecía en una foto que yo llevaba era víctima suya o no. Me dio toda la información: nombre, fecha del asesinato, todo.

Háblenos de esas pruebas difíciles que tuvo que afrontar a lo largo de estos casi 16 años.

Una vez me tocó ver a un soldado víctima de una mina “quiebra pata” y pensaba: ¿qué hago aquí? Me voy a dedicar a otra cosa, esto me está matando el alma. Ver los cadáveres de soldados y jóvenes mutilados es muy duro. El soldado Echavarría en el transcurso de la historia embarazó a su mujer, entonces fue curioso ver cómo pasa del combate, al matrimonio y a recibir la vida a través de su hijo. A veces a uno le toca ser medio médico, tiene que aguantarse que haya mucha sangre, porque el resultado final es mayor.

A medida que el programa empezó a tomar fuerza cuando llegaba el lunes y me decían muy bien, sacaron 30 puntos de rating; enseguida llegaban cartas de los abogados protestando. La primera vez quedé petrificado, me veía pagando 7 años de cárcel por hacer una crónica. Afortunadamente aprendí el rigor periodístico: no puedes afirmar, si no puedes comprobar.

Su fama empieza a crecer y nace Especiales Pirry, ¿recuerda cuál fue el primero?

Cuando yo empezaba a buscar a Garavito, también empecé a sentir como un deber, hacer un programa que le aportara más al país. Ya había ido a África, a China, había montado en elefante y quise hacer algo nuevo.

En Colombia hay una norma según la cual, si tú asesinas a dos personas o una, pagas lo mismo. O si una persona te roba, mata o te secuestra las penas no son acumulativas. A Garavito el abogado le dijo que confesara absolutamente todos sus crímenes y le reducían la pena a la tercera parte, si no lo hacía y le encontraban algo después, lo podían volver a meter a la cárcel. Este tipo cogió con una libreta, fechas, mapa y le dio todo a la Fiscalía.

Me criticaron mucho en El Tiempo, pero la crítica no era si estaba bien o mal hecha la entrevista, sino por qué la había hecho yo. Gracias a ese trabajo y a la gestión de Gilma Jiménez (Q.E.P.D.) se cambió la Ley del Menor, ese realmente fue nuestro mejor premio.

¿Y su primera crónica?

Mi primera crónica fue sobre las Torres Gemelas. Esa mañana me desperté, tenía el televisor en el canal TVE, vi un edificio en llamas, no sabía qué estaba pasando, cuando llegó el segundo avión dije: “esto es un ataque terrorista”. Me fui para el noticiero, porque hacia mes y medio yo había estado allí y tenía las imágenes del ascensor y las azoteas.

Hice la nota y al final muy inocentemente dije: “que triste que en la vida haya gente tan fanática, que crea que la vida de otros vale menos. Ojalá algún día no tengamos que ver estas imágenes y encontremos la paz”.

Yo veía a los editores del canal llorando conmovidos (estaba súper emocionado, ¡mi primera crónica!). Llamaron a consejo de redacción, una mesa larguísima y el director, que era mi único apoyo, estaba atrás. Los periodistas estaban en fila con cara de que algo andaba mal. La directora de emisión estaba de espaldas a mí, me faltaban dos metros para llegar junto a ella y dice: “¿Y quién se cree éste para venir a editorializar?” me puse pálido, la felicidad se me convirtió en tristeza, pensé: “inicié con el pie izquierdo”. De pronto el jefe dijo: se repite a las 7.

Cuando ganamos el primer Simón Bolívar todavía estaba en el noticiero, pensé: “así se gana el respeto”. Ahí pedí mi primer aumento. Aprendí mucho de Juan Carlos Giraldo, de Claudia Gurisatti y de Marcela Durán.

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¿Cuántos premios ha ganado? 

Inicio con el del reconocimiento del público que es ‘TV y Novelas’: ¡Once! El Simón Bolívar: cuatro. Fui tallerista para la Fundación de Libertad de Prensa
de García Márquez. Fui nominado para ese premio y ganamos otra vez. Finalmente el Emmy.

El del Círculo de Periodistas de Bogotá (CPB)  nunca me lo dieron porque hablé de una señora estrato “27” ligada a un escándalo. Ella mandó una carta al comité de ética del CPB y nunca ganamos.

¿Por qué se vuelve uno de los más grandes críticos del gobierno?

No, yo creo que era Vladdo. En ese momento se  había dejado de hacer crónica, el humor político también se había perdido con la muerte de Jaime Garzón. La combinación de la denuncia con la sátira política, al principio y al final dio la imagen de que el programa era una alternativa.

¿Las amenazas hacen que usted se vaya del país ahora? o ¿Uno deja a la
novia y el trabajo porque sí? Eso no lo creo.
Mucha gente no me lo cree, pero es así. Llevo 16 años y una parte de mí está cansado. Estoy tratando de irme hace años, pero hay temas que me amarran. Cuando me dieron el esquema de seguridad ni siquiera fue por una amenaza, sino porque un informante contó que la oficina de Envigado me quería dar de baja. Ese día sentí miedo, me fui del país por dos meses mientras me organizaban la seguridad.

Creo que tengo un mecanismo de defensa gracias a los deportes extremos, se trata de no estar pensando tanto en las consecuencias,sino estar preparado para ellas.

de tu a tu

Ha estado con las mujeres más bellas del país, una de ellas dijo que usted había sido el mejor amante que había tenido. ¿Se considera buen amante?
No creo que uno sea buen amante, sino que uno puede tener mucha química con determinadas personas. Tal vez he sido muy buen “polvo” con algunas personas, pero con otras he sido malísimo. Pienso que la clave está en la naturalidad, hacerla sentir cómoda, amada y acariciada.

En su haber hay mujeres rubias, morenas y pelirrojas, en este momento una mujer de ébano, preciosa, de 1,85. ¿Cómo maneja esa diferencia?

Yo mido 1,66. Ella es como la quinta de esa estatura que me toca. La primera vez que estuve con una mujer mucho más alta que yo, me intimidaba mucho. Ella muy distinguida y yo: un “man” de provincia y tatuajes. Ella me empezó a echar los perros, pero me demoré mucho en darme cuenta, soy muy tímido. Puedo ser muy seguro en mi trabajo, pero como soy tan bajito a mi las mujeres bellas me intimidan. Creo que el tamaño si importa, pero para vencer las diferencias hay que ser creativo.

¿Le duele dejar a su amor?

Si, me duele. Pero mucho tiempo antes de que me enamorara de ella ya me había enamorado de la idea de darle la vuelta al mundo. Extrañaré los amigos, la familia, los paisajes, la comida y con el paso del tiempo se empezarán a extrañar más cosas.

¿Cuánto tiempo tiene previsto para ese proyecto?

Un año. Inicialmente mi idea era estudiar Guión en Nueva York, pero estuve en un viaje en Birmania y me sentí tan libre y tranquilo andando en “chancletas”, sin horarios… dije: “Lo que quiero es andar el mundo”, siempre me ha apasionado la zona del Pacífico Sur.

Irse a la Isla de Pascua y la Polinesia Francesa es del otro mundo, son unos territorios recónditos. También voy a Nueva Guinea, uno de los territorios menos intervenidos por el hombre. Allá hay tribus muy primitivas, hasta los años 40´s todavía había caníbales.

Cuando regrese ¿qué o a quién no quisiera encontrar en Colombia?

Aquí hay una cultura del odio muy jodida, generada por unas pocas élites que envenenan a la gente. Te digo lo que quisiera encontrar: me gustaría más educación.

Quiero que se firme la paz, pero no creo que eso ocurra. Hay muchas personas a las que por razones políticas no les conviene. Las fuerzas de la derecha no van a dejar a Santos reclamar ese premio. Firmar la paz no es tan fácil, hay demasiadas víctimas y falsas víctimas.

Si la guerrilla nos está “mamando gallo” con el tema de las armas, también debemos recordar que hay cerca de 7 mil paramilitares que están próximos a quedar libres y que lo único que saben es matar, robar y organizarse. El postconflicto sería difícil.

¿Qué mensaje le daría al país desde Femme?
Que la paz comienza por casa. Los colombianos somos títeres de la gente que está en el poder y de los medios de comunicación. Si empezamos por no odiarnos entre nosotros, no dejar que nos polaricen así tengamos ideas diferentes, ese puede ser el principio de un gran cambio.

Cuando esta entrevista se publique usted estará fuera del país, quiero desearle que le vaya muy bien y que vuelva porque este país lo admira y lo quiere. Me complace que nos haya acompañado en el De tú a tú de nuestro tercer aniversario.
Yo deseo que sean 3, 6, 9 y muchos años más de éxito para este excelente proyecto.

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