PATRICK DELMAS

"Me siento más colombiano que francés"

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“Me siento más colombiano que francés”

Nos recibe descalzo, en la intimidad del hogar que comparte con su esposa y sus hijos. Tiene nacionalidad colombiana y le causa tal orgullo que en su cédula sale dichoso, con una sonrisa de oreja a oreja. Las obras de arte adornan su apartamento, sin embargo una de sus más preciadas adquisiciones es un regalo natural: una espectacular vista a los cerros bogotanos, que contrasta en el mismo cuadro con la imagen de la capital colombiana: desde allá se ve luminosa y apacible. Casi anochece, llueve y hace frío, pero Patrick está atento para recibirnos.

Su esposa y manager, María Fernanda Cortés, ha reservado un espacio para nosotros, en medio de la apretada agenda de Patrick: se acercan muchos viajes, viene la gira de “Pa’l centro y Pa´dentro”, la obra de teatro que protagoniza en compañía de Fernando Arévalo. Bienvenidos a conocer al francés que se enamoró de Colombia.

¿Por qué tramitó la ciudadanía colombiana: por la documentación para trabajar o lo encantó nuestro país?

Para ser franco yo no tengo ventaja por tener cédula colombiana en mi trabajo, fue porque me siento más colombiano que francés, son muchos años de trabajar aquí.

Debo confesar que cuando voy a Paris, después de 7 u 8 días ya quiero devolverme. Extraño el espíritu, la energía y el sentido del humor de los colombianos. Mi esposa es colombiana, mi hijo es colombiano, mi hijastro igual, mis amigos también lo son. Igual ellos por derecho tienen la nacionalidad francesa.

¿Cuántos años lleva en nuestro país? Y ¿cuántos como ciudadano colombiano?
¡La cedula está nueva!! Acabé de cumplir un año. La gente se ríe mucho porque yo tengo el número de las nuevas cédulas: de los jovencitos. Curiosamente quedé sonriendo, ¡creo que eso está prohibido! (Sin pudor saca la cédula y me la muestra, es verdad tiene una gran sonrisa).

¿Qué le quitaría a Colombia y le daría a Francia o al revés?
Yo amo a Colombia. Creo que de Francia pondría más cultura de la cocina, en eso los franceses podrían darles una “manito”. Por otra parte, a Francia le daría el sentido del baile y del goce de las pequeñas cosas que tienen los colombianos.

Aquí uno puede organizar una pequeña reunión entre amigos sin complicarse y luego ponerse a bailar. A veces el francés se complica demasiado, un poco neurótico. ¡Hay que aprender a relajarse! Y eso lo aprendí acá. Se trata de aprovechar el presente, los momentos realmente valiosos, no amargarse pensando en…

Vamos al inicio ¿Por qué decide venir?
En 2006, era el protagonista de un seriado francés que se llama ‘Corazón Caribe’ (los seriados allá son diferentes, son en un formato de cine) y son 4 capítulos al mes.

Yo había hecho ese seriado que tuvo mucho éxito. Un año después lo hicimos en Cartagena, duré como 4 meses hospedado en el Santa Clara, la producción había alquilado como 5 casas en la ciudad antigua y así fue como llegué a Colombia la primera vez.

Después de estar aquí por un mes conocí a Mafe. Terminó el seriado y tenía que grabar una película en París, entonces Mafe me acompañó. Un año después nos casamos y nos fuimos para Francia porque yo tenía mi carrera allá. Llegamos a Paris con Nicolás (el hijo de ella), y fue un proceso normal: buscarle colegio allá, etc.

Poco tiempo después de casarnos empezamos a tener algunos problemas económicos y ella me dijo: “porqué no nos vamos para Colombia y allá yo sigo trabajando”. En ese momento mi esposa era productora de comerciales, me dijo que acá la vida era menos costosa. Así tomamos la decisión de venir.

Ella conocía a muchos directores y empecé a trabajar, además yo no hablaba español. Cuando nos conocimos con Mafe hablábamos en italiano, yo no sabía español.

¿Cuántos años actuando?

Todavía recuerdo mi primer cheque. Era de 500 francos para un cortometraje ¡me acuerdo perfectamente! (sonríe). En esa época era bastante, yo tenía como 18 años.

Claro que antes trabajé como extra (en esa época no quería ser actor), era una cosa de amigos. Estaba metido en una película que se llamaba ‘El amor de Swann’, con Alain Delon y Ornella Muti.
Uy que mujer tan divina ¡claro que yo era muy chiquito! Me pagaron pero no cuento con ese empleo como algo oficial.

‘La viuda de la Mafia’, ‘Betty la fea’, ‘Hasta que la plata nos separe’-… tantos papeles ¿cuál considera que ha sido el mejor?

Cada uno me ha ayudado para aprender y seguir trabajando. Betty la fea fue lo más importante porque me lanzó a la fama aquí y afuera también.

El papel que siguió fue en ‘Isabel me la veló’. La anécdota es que Fernando Gaitán me dice: “tenemos un papel para ti, la verdad es un personaje pequeño, pero se agrandó”. Mafe en ese momento estaba embarazada y hablé con Fernando y le dije: “no quiero hacer vueltas con Francia, quiero ver a mi hijo nacer aquí. Me interesa más trabajo acá”, él me respondió que en dos meses me llamaba, así fue y me propuso un personaje en Isabel me la veló.

‘La viuda de la mafia’ fue el primer personaje que no era extranjero. Nunca se dijo por qué yo tenía acento raro y fue el primer personaje de caracterización: era el villano; antes había sido el galán. Me cambió un poco el perfil, después de esto fui Maury, en ‘Aquí no hay quien viva’, que era gay.

Cada proyecto fue muy importante… pero creo que el papel de mi vida es el que estoy haciendo ahora en el teatro y el próximo.

¿Cómo fue trabajar con Alejandra Borrero en ‘Allá te espero’?
Cuando trabajas con muy buenos actores todo se vuelve más fácil. Uno está en el mismo idioma, podemos sincronizar más, improvisar. La gente cree que se trata solo de cambiar el texto, pero uno improvisa haciendo una mirada, cogiéndole la mano etc… Lo más complicado es hacer que parezca real.

Villano, galán, gay, gigoló, ¿qué papel le gustaría?

Tuve la fortuna de participar en ‘Un tranvía llamado deseo’ y eso para un actor es un sueño. En Francia hice muchos clásicos. Trabajé en Moliére; Shakespeare me hace un poquito de falta, me gustan mucho los clásicos.

Allí un rey puede ser muy común o desinhibido, son los demás quienes dicen que él es el rey.

¿Cómo ve la producción en nuestro país?
Cuando llegué a Colombia como en el año 98 empecé a mirar una telenovela: yo nunca la había hecho y no sabía que era (en Francia no se hacen). Entonces miré televisión y en ese tiempo estaban presentado ‘Perro amor’, con Julián Arango, Frank Ramírez, Ana María Orozco y yo decía esa es muy buena actuación, ¡eso es un telefilm en Francia!

Desde esa época hasta ahora, se han multiplicado las producciones y hay de todo para todos los gustos. La producción es muy buena, estamos a la altura de cualquier país.

¿Tiene alguna anécdota de su trabajo aquí en Colombia?
Pobre Gaitán conmigo. Él escribe muuuuy cerca del momento de grabar y resulta que escribió la escena me la dio y eran las 4 de la mañana y teníamos que grabar la escena y hacerla antes de que amaneciera.

Pues era un diálogo con Betty de ¡4 páginas!, yo le dije: “Fernando lo siento mucho pero no me puedo aprender eso tan rápido, nunca voy a ser capaz”. Tengo que decir que actores como Jorge Enrique Abello o Ana María Orozco tienen una memoria fotográfica. Ella lee una sola vez un monólogo y lo dice inmediatamente. En mi caso me tocó improvisar, allí lo más importante es la confianza para arriesgarse. Uno puede hacer algo muy bueno o espantoso y es el director quien da el veredicto.

¿Cómo va Pa’l centro y Pa’ dentro? ¡Están de gira nacional!
Muy bien. La obra es de un francés que se enamora por internet de una colombiana y lo recibe el responsable de la agencia matrimonial quien le enseña un poco de la cultura colombiana, para que su encuentro con su prometida sea todo un éxito.

La idea inicial de todo esto está inspirada en el choque cultural, pero al mismo tiempo se trata de contar cómo poco a poco me colombianicé con los años.

Entonces escribí la primera versión de la obra de teatro (la idea original es mía) y se la mostré a Fernando Arévalo. La leyó y dijo que era muy interesante pero que podría ser mucho mejor; él escribe muy bien y tiene un gran sentido del humor, la modificó un poco. Luego comenzamos a trabajar con el director Manolo Orjuela.

Ahora me siento muy feliz porque la gente se ríe de principio a fin y eso es como un milagro porque tú nunca sabes si al público le va a gustar, tú pruebas pero el público aprueba.

En la obra Fernando es un colombiano luchador, muy chistoso. Es curioso, el colombiano siempre quiere que al extranjero le vaya súper bien. Jugamos un poquito con esto, con la comedia y la gente sale feliz.

El público bogotano es exigente, eso quiere decir que será un éxito en otras ciudades ¿A dónde irá la gira y cuánto va a durar?

La idea es que vayamos a Medellín, Cali y algunas ciudades pequeñas, nuestra productora es Patricia Grisales que es maravillosa. También vamos a ir a EE.UU., tenemos previsto ir a Boston, New York, Miami, Atlanta, nos está yendo muy bien.

La obra no requiere mucha escenografía, fue pensada desde el principio así. Solo somos dos actores con los roles del payaso serio y el chistoso.

Pasando a su vida personal, ¿Qué lo enamoró de su esposa?
Estar enamorado es una magia que yo no puedo explicar, es un encanto que llegó para ella y para mí. No lo esperábamos. Nunca lo pensé porque solo teníamos el italiano en común; la gente pensaría que es una cosa complicada: una colombiana y un francés, en donde cada uno tiene carrera y trabajo en su vida. Me enamoré en italiano (Risas), saber cómo se enamora uno es un misterio, yo puedo hacer una lista de todas las cualidades que tiene. Decir que es divina, sexy, que me enseñó a bailar salsa (eso es un regalo en mi vida porque compartimos mucho eso).

Y usted ¿qué le enseñó a ella?
Habría que preguntarle. Ella tiene un sentido de la familia muy fuerte, ella es muy colombiana porque es trabajadora, verraca, al mismo tiempo mujer con el esposo, mamá con los hijos, hija y hermana.

En la parte de trabajo: ¿quién decide qué propuestas aceptar: usted o ella (con su visión de manager)?
Usualmente hablamos los dos y hasta ahora siempre hemos estado de acuerdo con los trabajos. Ella me conoce muy bien, sabe qué tipo de proyecto me gusta.

Cuando llegó ‘Betty la Fea’ por ejemplo, yo había trabajado aquí pero era muy complicado. Cuando llegué al casting el personaje se llamaba Gringo 2, yo venía de protagonizar en Francia, y pensaba que el tema del acento era muy complicado. Ocurrió que cuando estaba aquí, me llamaron de Francia para hacer una película como protagonista sin hacer casting y luego me llamaron para hacer una obra de teatro en Paris. Cuando volví en el año 2000 pensé no más actuación en Colombia por el acento. Fue ahí cuando me llamaron para hacer ‘Betty la Fea’ yo decía ¿pero el acento? Y me dijeron estás loco, eso es perfecto.

¿Con su esposa viajan juntos para estar en la obra de teatro?
Usualmente sí, pero depende de la agenda que cada uno maneje. Cuando me han propuesto hacer novelas todo el tiempo fuera de Bogotá yo siempre he dicho que no. No quiero separarme por mucho tiempo de la familia.

¿Cómo es un día normal en su vida?
No tengo días normales, depende si estoy grabando o no. Comúnmente estoy leyendo cosas de actuación, estudio guión y técnicas. También hago llamadas, preparo maleta, reviso la música que se vaya a poner en la obra y después puedo ver un partido de rugby.

¿Prefieren planes en familia o son más de amigos?
¿Depende para qué?, hace unos días tuvimos una rumba aquí, para mi cumpleaños. Fueron 50 personas y César Mora se puso a cantar con ellos y fue hasta las 5:30 am, ese plan es genial. En familia, por ejemplo, los niños están locos por el Real Madrid y les encanta ver los partidos.

¿Cuál es el valor que más le inculca a sus hijos?
Ser responsable de los actos y de las palabras. Ser consecuente con lo que uno dice y ser apasionado y curioso. A Julián siempre le pregunto antes de dormir qué aprendiste hoy y luego él me hace la misma pregunta a mí. Julián acaba de cumplir 13 y Nicolás 23, hay diferencia pero la verdad no es tanta.

Defina:
Paris: Belleza
Bogotá: Amigos
Cartagena: Romanticismo.
Mafe: amor.

De los bailes que tenemos ¿cuál disfruta más?
La salsa, yo no bailo vallenato, ni merengue. Los escucho pero bailarlo no. Mafe es caleña.

¿Cómo se ve en el futuro: en Cartagena o en Paris?
En Paris no. De pronto paseando por momentos cortos, me veo más viviendo en Cartagena o en Cali, esa ciudad me gusta muchísimo. Estuve en la Feria de Cali y me impactó porque no hay problemas generacionales. Yo sabía que el caleño era salsero pero no me había dado cuenta que es algo tan fuerte, está en su ADN. En conclusión viviría en Colombia y me iría de vacaciones a Paris (Risas).

Su apartamento está lleno de obras de arte o esculturas ¿A quién le gusta tanto?
A los dos, pero en especial a mi esposa le gusta mucho.

Recuadro
Pa’l centro y Pa´dentro
Presentaciones y en donde

Destacado

“Cuando me han propuesto hacer novelas todo el tiempo fuera de Bogotá yo siempre he dicho que no. No quiero separarme por mucho tiempo de la familia”.

“Me enamoré de mi esposa en italiano (Risas), saber cómo se enamora uno es un misterio, yo puedo hacer una lista de todas las cualidades que tiene. Decir que es divina, sexy, que me enseñó a bailar salsa (eso es un regalo en mi vida porque compartimos mucho eso)”.

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