Foto: Christopher Esqueda

Uno de los galanes más guapos de Colombia, talentoso, sexy y como su apellido lo indica, muy varonil. En medio de un exclusivo restaurante nos encontramos con este argentino de nacimiento, pero colombiano de crianza. Hijo de Teresa Gutiérrez, esposo de Catherine Siachoque y entre muchos personajes, el actor que interpretó al inolvidable ‘Pedro el Escamoso’.

Por: Magda Egas
Fotos: Andrés Reina
andresreinafotografo@gmail.com
Instagram: @andresreinafoto

A sus 52 años, se ha consolidado como un importante ejecutivo de Telemundo Internacional, también está haciendo un divertido personaje que se ha robado el corazón de los televidentes en ‘La Fan’. Justine Case es el director de la serie en la ficción y Miguel, en la realidad.

¿Se considera argentino o colombiano?
Nací en Argentina porque mi papá era argentino y mi mamá colombiana, pero a los 5 años llegué acá y de ahí en adelante mi vida fue en Colombia. Soy colombiano y todo lo hice aquí.

Lleva la actuación en la sangre, por su mamá que fue una “señora actriz”: Teresa Gutiérrez.
Fue muy especial y querida para este país. En su vida privada era única, muy en su ley. Mi mamá decidió cuándo quería morirse, para recibir el año 2010 se sentía muy cansada, no quería seguir. Ella dejó un sitio que nadie va a alcanzar.

Desde el cielo lo sigue bendiciendo, sus éxitos provienen de ese ángel que lo guía y lo lleva.
Tengo muchos ángeles, mi papá también es uno de ellos.

Su padre era Américo Belloto, un argentino muy guapo, el director de la gran orquesta: ‘Don Américo y sus caribes’, que fue un éxito musical…
Mi papá era un hombre demasiado atractivo, dicen que era muy alto, de nariz perfecta, delgado, ojos azules. Parece que tenía mucho éxito con las mujeres y ¡conquistó la mejor!

Y nacieron María Margarita y usted.…
No, ella es hija del anterior matrimonio de mi mamá, con Alberto Granados. Ilia y yo, somos los hijos de ‘Don Américo y sus caribes’ (Risas).

¿Recuerda cuál fue su primer papel?
Mi primer personaje fue en una serie que se llamaba, ‘Las señoritas Gutiérrez’. Mi mamá trabajó allí cuando yo tenía como 10 años. Ahí empecé. Se grababa los sábados.

¡Ah!, pero antes hice otro personaje en una serie que se llamaba ‘Don García’ y eso era en vivo. Recuerdo que el director era Álvaro Ruiz, me pusieron un sombrero, hice una aparición muy corta.

¿Cómo fue la relación con su mamá en el ámbito laboral? ¿Lo corregía mucho?
Ella fue muy importante. Sobretodo cuando me llamaron a hacer ‘El Ángel de Piedra’ y ‘Gallito Ramírez’, ahí me empezaron a buscar para cosas más importantes y opinaba mucho más.

Ha protagonizado muchas novelas… recordemos un poco algunos de sus personajes.

-’Los cuervos’: actuamos juntos con mi mamá. Me exigió mucha disciplina, ella creía que esto era una profesión y se murió creyéndolo. Yo estoy convencido de que lo es. Me inculcó que tenía que tener muy claro de dónde vengo y para dónde voy. También la puntualidad, la preparación y eso para mí, es muy importante.

-’La Potra Zaina’: fue una novela que grabamos con RCN, la protagonista era Aura Cristina Geithner, escrita por Bernardo Romero Pereiro y dirigida por Julio César Luna. Tenía una música y unos paisajes increíbles.

-’El Ángel de piedra’: fue el primer papel protagónico que me dieron. Fue escrita por Julio Jiménez. Tenía 20 años y mi mamá fue muy importante, porque con la juventud, vienen los egos y ella se encargaba de “bajarme los humos” y recordarme la humildad.

Si me pongo a pensar qué fue lo más grande que me dejó, fue no haberme dejado llevar por la estupidez. Este medio encierra mucha. Cuando veo a jóvenes actores y actrices en ese rol, trato de ser como el embajador de mi mamá. El problema no es llegar, sino mantenerse.

-Hablemos de ’La Caponera’. Fue una novela maravillosa que hicimos con Margarita Rosa. Antes habíamos hecho ‘Gallito Ramírez’. Empezamos al tiempo, ella venía de hacer su reinado en Inglaterra y yo venía de hacer otros proyectos. Nos encontramos y de ahí en adelante nació una amistad muy hermosa. Yo la adoro.

-’Los Victorinos’: en el ‘remake’ interpreté un personaje que estaba haciendo en Miami y se llamaba Martín Acero. Un regalo precioso de Dios, fue la última vez que actué con mi mamá. Ella interpretó a la abuela del Victorino rico.

Aquí entre nos, ¿Cuál Victorino fue mejor?
A mí me gustaron los dos, siento que el de Colombia (que se hizo en los 90), con Meneses, era un Victorino para la época, la versión moderna fue adaptada para el momento y las redes sociales, etc.

Pertenezco al equipo creativo de Telemundo, entonces tomamos historias que ya se han hecho, las traemos a la mesa y nos preguntamos lo mismo. ¿Cómo hacemos para que esa historia que funcionó hace 25 años, funcione hoy? Porque el público es otro, hay redes sociales y ¡la vida cambió!

Antes llegábamos a ver televisión y teníamos un horario para hacerlo, hoy en día los muchachos no hacen eso.

-Llegamos a ‘Pedro el Escamoso’. ¿Cómo consiguió ese papel?
Estaba haciendo ‘La Caponera’ y me llamó Dago García y me dijo: “Varoni qué está haciendo”, (con voz gruesa y tosca)- Risas- Así habla él. Le respondí: nada.

En esa época Internet era muy lento. Entonces me dejó en la portería de mi apartamento un ‘resumen’ del personaje. Cathy (Catherine Siachoque) y yo empezamos a leer la sinopsis. Era algo así: “Yo soy ‘Pedro el Escamoso’, me echaron del pueblo”, era un monólogo como de 4 páginas.

Le dije a Dago, lo voy a hacer. Hicimos la negociación y arrancamos los ensayos, llevábamos como 15 días y le dije a Cathy: por qué no vas al ensayo y ves cómo lo sientes. Ella respondió: “el personaje está muy bien, pero ¿sabes qué le hace falta?: pelo”.

Me fui a que me pusieran unas extensiones que eran de ‘piojito’, empecé a ponérmelas como a las 8 de la mañana y a las 2 p.m., todavía faltaba un montón. Llegué al ensayo ‘voleando’ pelo y les gustó.

mv femme (1)

¿Y las botas?
Eran muy importantes porque el monólogo decía: “uy esta reina ya va a ver mis botas debajo de su cama”. Pero no las encontrábamos.

Cuando hice una novela que se llamaba ‘Las Juanas’ en el 96, en Venezuela (un país muy diferente), había un sitio donde vendían botas. Me compré como 4 pares porque eran muy baratas y bien hechas. Pasaron 4 años y obviamente para el 2000 ya no estaban de moda.

En el último ensayo de grabación me levanté tarde, en medio del afán me puse un jean y las primeras botas que ví. Llegué a Caracol y Dago me daba las últimas indicaciones, cuando dice: “y las botas son… esas”, señalando las mías. Las tomé y se las dejé a Caracol.

¿Y el baile?
El libreto decía: “Pedro saca a Mayerly y por fin vamos a ver cómo baila ‘El Escamoso’”.

Cuando llegué a casa escuché la canción de Pa´Mayte, tenía que ser algo así, (hace mímica) ‘creyéndose el duro’. Lo grabamos con esa canción.

Faltando 5 días para salir al aire, me dicen: “tenemos problemas, el tema de los derechos con Carlos Vives no se ha podido cuadrar. Hay que volver a grabar, dentro de la biblioteca musical de Caracol hay una canción, que le queda perfecta al baile. Se llama ‘El Pirulino’”. (Todos reímos por la gracia con la que cuenta la anécdota).

¡Cuando salió al aire se volvió un exitazo!

¿Sabe cocinar?
No, ¡sé comer! Cathy cocina
delicioso y hace de todo. Lo que pasa es que
yo me cuido mucho. Hace unos asados
buenísimos, a pesar de que es vegana. Me
hace las pastas que quiera. De lo contrario
no me hubiera conquistado (risas).
La vida de EE.UU. hace que las parejas se unan más, ¿esa unión en Colombia,
hubiera sido igual?
Nosotros duramos 11 años acá y
llevamos 10 allá. En Bogotá estábamos muy
juntos en el apartamento. Allá salimos
un poco más y tenemos una vida más social.
¿Usted canta?
En alguna época tuve un bar que se
llamaba El Sitio (en Cartagena),
era muy amigo de Moritz
Rodríguez, allá tocaba el bongó.

¿Usted era consciente de lo que iba a pasar con su vida?
¡No! Mi vida cambió de un día para otro, ya no podía salir a la calle, fue una locura.

¿Ahí viene la contratación con Telemundo?
Sí. ‘El Escamoso’ se iba a estrenar el 11 de septiembre de 2001, cuando pasan los ataques a las Torres gemelas, Telemundo se echa para atrás, se detiene casi un mes.

Se estrena a principios de octubre, voy a Nueva York ese año y mi vida cambia. Me encuentro con las vallas del ‘Escamoso’, había publicidad en el metro, afiches por todo lado y hasta me veo en el Times Square.

Fue tal el éxito, que yo no podía entrar a un restaurante porque todo mundo llegaba. ‘Pedro el Escamoso’, fue un cambio total.

¿Ahí viene entonces el contrato de exclusividad? ¿Cuál fue su primer papel con ellos?
Mi personaje se llamaba Alejandro, en ‘Te voy a enseñar a querer’. Después de ahí me fui para Miami y empecé a trabajar como director. Dejé de ser actor exclusivo y me nombraron Director creativo.

Los norteamericanos son muy inteligentes y ellos escuchan a creativos, en esa área. Abogados en la parte de Derecho y así con todo.

Tenemos un grupo de desarrollo impresionante, donde se respeta mucho el rol de cada uno.

Dirigí ‘Sin senos no hay paraíso 1’, ‘Sin senos 2’, fueron las primeras narco series que hicimos. También actué en ‘Más sabe el Diablo’, entre otras.

‘El Escamoso’ se iba a estrenar el
11 de septiembre
de 2001, cuando pasan los
ataques a las Torres gemelas.
Telemundo se echa para atrás,
se detiene casi un mes.

mv femme (5)¿Los colombianos en Miami le piden ayuda?
Trato de ayudarles a todos, lo que más me gusta es su capacidad de trabajo y su talento a todo nivel. A Juan Pablo Espinosa, lo conocí cuando hizo ‘El secretario’ y lo traje para hacer ‘La Fan’ (que se estrenó hace un par de meses).

También hay libretistas a los que he ayudado. Son muy talentosos, los apoyo para entrar y ellos se mantienen.

¿A qué atribuye ese éxito?
Dios, estoy muy agradecido con Él, no tengo duda.

¿Cuántos premios?
Lo digo con humildad, no sé. Cuando hice ‘Pedro el Escamoso’ me gané muchísimos premios. Estuve desde Argentina, hasta Boston (que es la frontera de Canadá y EE.UU.).

Viajé por toda América Latina y EE.UU., no había país donde no hubiera recibido un galardón. Por eso es difícil hacer el cálculo.

¿Cómo ve a los actores colombianos?
Hay actores a los que admiro profundamente, son serios y entregados. Julián Román, Robinson Díaz, Enrique Carriazo, Margarita Rosa, entre otros; pero también tengo que reconocer que hay actores jóvenes que no han trabajado y no se han preocupado por mejorar.

Uno no puede hacer novelas pensando solo en Colombia. ‘Pedro el Escamoso’, ‘Betty La Fea’, ‘Café con Aroma de mujer’, fueron hits maravillosos a nivel internacional, es importante que haya un entendimiento de lo que se habla. Lo ideal es que el español, el mexicano, el argentino, lo entiendan.

¿En EE.UU. es como aquí, las contrataciones son para gente muy joven?
Es un poco difícil el tema, Miami es tierra de nadie. Hay muchos actores argentinos, mexicanos, venezolanos (claro que ese tema es más fuerte), hay actores que fueron súper famosos en ese país y viven en Miami porque no tuvieron otra opción; pero no pueden actuar porque no los conocieron y llegaron tarde. Es muy injusto.

Actor, director, presentador… es integral ¿Qué le gusta más?
Cada cosa tiene su ‘swing’. Actuar tiene un tema chévere y es el jugar a ‘ser’. La parte de dirección es como empaquetar todo, voy armando los proyectos, de forma que a los dos meses los suelto y funcionan bien.

Hablemos de ‘La Fan’, el proyecto que lo trajo hace unos meses a Colombia.
Es un proyecto de Angélica Vale, ella hizo ‘La Fea más bella’, que es la versión de ‘Bety la Fea’ en México. Esta niña traía esa idea en la cabeza desde esa época. Yo soy el director de la novela y también lo interpreto en la ficción. Es un personaje súper gay me divertí mucho haciéndolo. Juan Pablo Espinosa es el protagonista de la novela, es Lucas Duarte un galán de ‘Tramavisión’.

Ahora hablemos de la vida feliz que ha construido con esa mujer maravillosa.
Ya son 21 años junto a Cathy. Me casé con una mujer brillante, es muy inteligente, divertida y hermosa. La admiro mucho como actriz. Es una mujer que me llena los espacios.

Hay una cosa muy curiosa y es que ahorita que se vino a hacer “Sin senos sí hay paraíso”, estuvimos casi 6 meses de novios. Yo viajaba cada 15 días, descubrimos un mundo maravilloso de reconquista.

Es mirarse a uno mismo y decir, de verdad no quiero estar en otro lado, que no sea con mi mujer.

Y ella piensa igual…
Pues espero que sí, o sino me ha cañado muy bien (risas).

¿Ha habido celos profesionales?
No para nada, todo lo contrario. Cuando trabajamos juntos se vuelca a protegerme. Ella es hermosa, le agradezco a Dios que me haya premiado así. No sé quién hizo qué, para que yo tenga ese premio.

¿Es celoso?
No, y ella tampoco (guiñe el ojo).

¿Qué le gusta más de Catherine y en qué se diferencia de las otras mujeres?
No sé cómo explicarlo. Ella genera un mundo, que hace que la vida tenga sentido a su lado. No sé cómo lo hizo, pero es un submundo aparte que tenemos juntos, donde se siente bienestar.

¿Qué es la felicidad para usted?
Es mi vida con mi esposa. Lo único que le pido a Dios es que después de un día de trabajo, llegue a mi casa a compartir con ella. ¡Punto, no quiero nada más!

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