¿Ha experimentado la sensación de retornar en un flash a un momento específico de su vida cuando percibe determinada fragancia?… ese olor a pan recién horneado, el inconfundible incienso de Semana Santa y el aroma de la montaña donde paseaba, nos evoca otras épocas; la lista puede ser interminable… pero ¿qué tan importante es el olfato a la hora de aumentar las ventas?

Por. María Claudia Spataro
Fotos: Cortesía Sensocode

Nuestra memoria olfativa es inmensamente rica, se dice que el ser humano reconoce más de diez mil aromas. Un estudio de la Universidad de Rockefeller encontró que el ser humano puede recordar el 35% de lo que huele, frente al 5% de lo que ve, 2% de lo que oye y 1% de lo que toca. Por esta razón el ‘Marketing sensorial’ ha empezado a tomar posiciones importantes en las estrategias de comunicación de las empresas.

El mercadeo sensorial es tener coherencia entre todos los puntos de contacto con el cliente como son: el visual, el auditivo, el olfativo (en el cual nos concentramos) y todo lo que tiene que ver con los niveles sensoriales, los sentimientos, los pensamientos y actuaciones que pueden influir en la toma de decisiones, en un momento determinado.

Un aroma vale más que mil palabras
Investigando sobre este interesante tema nos encontramos con una joven emprendedora y apasionada por los perfumes, Carolina Hernández, quien desde el 2008, cuando tomó el riesgo de crear su empresa Sensocode trabaja desarrollando la identidad olfativa de prestigiosas marcas. De alguna manera es una ‘traductora’ de este idioma, que es el pilar fundamental de su empresa de marketing sensorial. Ya lleva 15 años dedicada a este oficio y dice estar cada día más feliz: “somos una compañía local, pero contamos con aliados internacionales apasionados por los perfumes”.

“Los olores quedan en la memoria permanente del consumidor y son más duraderos que los estímulos visuales y como son sugerentes desencadenan en un segundo muchos más pensamientos que una imagen o un color”,
nos cuenta esta administradora de empresas con énfasis en Mercadeo.

Luego de vivir en Londres y en París (donde descubrió su verdadera pasión), trabajó en Colombia para Firmenich, una de las casas de perfumería suiza más importantes del mundo, sus viajes y experiencia le permitieron entrenar su olfato.

Cuando ir al banco es un placer…
Al hablar sobre el primer cliente que creyó en Sensocode, nos cuenta que tuvo la suerte de que fuera Helm Bank, pues estaban en un cambio de marca e imagen radical apostándole a un formato multi-sensorial. “Este fue el primer banco del mundo en hacerlo y tuve la fortuna de trabajar durante el desarrollo de la fragancia y el sabor de la compañía. Junto a los consultores ingleses logramos traducir los valores y personalidad que identifican al banco”.

Carolina ha trabajado en la aromatización de establecimientos comerciales como: Tiendas Carlos Nieto, Helm Bank y los centros comerciales, Santafé, Hayuelos, El Retiro y Gran Estación.

“Cada vez son más las empresas que creen en estas tácticas de mercadeo, pues los indicadores de éxito señalan que funcionan, y por esto, es más fácil persuadir a los clientes para que le apuesten a este tipo de estrategias olfativas”.

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Proceso y logística
El implementar una experiencia olfativa que traduce la marca en un olor, va más allá de poner un fragancia agradable en un establecimiento comercial; el verdadero enfoque es entender la marca, analizar su personalidad, sus valores y carácter. Así como el logo es la identidad visual, la recordación olfativa es una estrategia que fortalece la marca y hace su mensaje más contundente.

Al reunir toda esta información se procede a escoger la fragancia que va desde cítricos muy frescos, hasta los amaderados, pasando por florales de acuerdo a las características de la compañía. Es aquí donde juega un papel muy importante el olfato entrenado de Carolina para presentar la gama de fragancias que traducen la personalidad de la empresa. El cliente tiene la última palabra ya que sabe que un buen perfume siempre genera gran impacto.

A través de los difusores de fragancias (máquinas especializadas en la aromatización de espacios), se definen las horas de encendido y apagado para obtener los resultados esperados. Estas máquinas permiten ‘explosiones’ de aromas en momentos determinados nivelando la fragancia y la cantidad.

“Actualmente tenemos un portafolio de más de 80 clientes y hemos instalado más de 350 difusores de perfume en todo el país, los clientes creen en nosotros y valoran nuestra amplia experiencia en la industria de la perfumería”, nos cuenta.

¿A qué huele Bogotá?
En 2014, Carolina (en conjunto con la Universidad de Los Andes), realizó una investigación profunda acerca de los olores de Bogotá. En resumen, nuestra ciudad “huele a verde: a madera por los cerros que la rodean, los Eucaliptos, Urapanes y los pinos que adornan sus parques y calles”.

Y con el olor de Bogotá en nuestra mente, nos despedimos de esta experta que ha convertido los olores en toda una experiencia.

Recurrir a los aromas en el mundo del mercadeo da excelentes resultados y es un paso adelante en el llamado “Neuromarketing” o “Marketing de experiencias”.

Informes:
SENSOCODE
Dirección: Cll. 86 No. 9 – 77
Teléfonos: 281 4407
www.sensocode.net

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