ISAAC NESSIM – UN PRÍNCIPE EN LA PRESENTACIÓN

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Periodista, presentador, diseñador gráfico, consultor de imagen personal y corporativa. Desde hace más de un año, el caleño acompaña a los colombianos en su programa ‘Crónicas de  sábado’, en donde narra paso a paso, las increíbles vivencias de sus protagonistas. En esta oportunidad nos dejó adentrarnos en su vida, sus recuerdos, en los olores y sabores de su infancia y su vida profesional.

Por: Magda Egas
Fotos: Andrés Reina andresreinafotografo@gmail.com
Instagram: @andresreinafoto
Locación: Hotel Four Points by Sheraton – Salón Cars & Arts.

Caleño, de champús, chontaduro y mango biche o ¿ya sofisticado y con gusto por otras cosas?
Me gusta mezclar las dos, tengo un sitio especial donde me gusta comprar los chontaduros, tienen que ser crocantes y mantecosos. Si no me salen así cuando los abro, los devuelvo. Ese sabor evoca mi niñez, es una afición que tengo y me fascina ese sabor natural, sin miel, ni sal. Así se consumía cuando yo era niño.

Llega a Bogotá a estudiar Comunicación Social, ¿se imaginó lo que esta ciudad le daría con el tiempo?
Sí. Bogotá desde el comienzo me abrió las puertas, en la universidad tenía unas compañeras que me insistían: “¿por qué no hace comerciales de televisión?”. Luego un contacto me dijo que en Leo Burnett estaban buscando un modelo para un comercial de televisión. Ahí comenzó mi carrera en el modelaje, simultáneamente, empecé a estudiar de qué se trataba la Comunicación Social exactamente: ¿qué es el arte de comunicar’ y ¿cómo proyectarse frente a las cámaras?

Siendo modelo conoce a Pilar Castaño y ella le abre las puertas en televisión…
Correcto. Pilar Castaño me estaba haciendo una entrevista y me dijo: “lo espero en mi oficina, le veo potencial para televisión, me gusta la ‘chispa’ que tiene ¡podríamos hacer un buen dúo!”. Ahí empecé a seguirla y las cosas se dieron.

¿Cuál fue su primer noticiero como presentador?
Recuerdo con mucho cariño a Noti5, allí hacía reportajes de tendencias y sitios recomendados para visitar, la gente empezó a apreciar mi trabajo y Alberto Echavarría que era el Gerente, me invitó a hacer un casting y quedé como presentador.

Usted pertenece a una época donde había un ‘ramillete’ de presentadoras y presentadores muy guapos, que empezaban a ubicarse en diferentes medios. Estaba ‘La Tata’ Uribe, Paula Jaramillo, Rafael Poveda, María Lucía Fernández… ¿Con quién tuvo más empatía?
La gente lo dice hoy en día, con María Lucía había mucho compañerismo. ‘La Tata’ era mucho más cerrada, muy seria y siempre iba al punto. Eran escasos los momentos que podíamos compartir, además empezaba su etapa de maternidad. La convivencia con Malú permitía decir: ¿qué hacemos el sábado? o simplemente, nos montábamos en el carro y nos íbamos a dar vueltas. Cuando regresábamos para el noticiero de las 7:00 p.m. (que es el ‘Prime time’), había cierta complicidad.

Con algo de trayectoria, Yamid Amat lo llama a presentar el noticiero central de Caracol, ¿cómo fue esa experiencia de trabajar con él? y ¿con un público tan exigente?
Hay algo en lo que uno tiene que ser muy honesto. Cuando se decide ser presentador, hay que auto mirarse, hablar con los expertos para que detecten cómo lo perciben. Mi ‘look’ era internacional, pero al mismo tiempo “angelical”, permitía que la gente dijera: “me encanta cuando usted da las noticias, porque uno lo siente en paz”, y yo pensaba: “¡Qué bueno, el público me aprecia!”.

Me vi a mí mismo, a través de los ojos de la gente. Los resultados se vieron, empecé a tener nominaciones en premios y el reconocimiento de los televidentes. Siempre estaba entre los 3 primeros. Eso me decía que estaba haciendo las cosas bien, solo podía dar gracias a Dios y a la vida por facilitar las cosas y permitir que existiera ese ‘feeling’, ese carisma.

“La gente debe
entender que el budismo
no es una religión, en
este caso son métodos que
le ayudan a esclarecer
todas esas condiciones
que uno tiene en la mente”.

Uno debe verse sonriente y debe ser amigo de la noticia, eso lo aprendí ahí. Yamid me dio una oportunidad muy grande de aprender. ¿Qué hice yo al principio? Observé a mi alrededor y guardaba las grabaciones del noticiero, al llegar a casa, las revisaba y me “estudiaba” a mí mismo, mis movimientos y me dediqué tiempo para perfeccionar la técnica. Es el respeto que le debo a los televidentes.

¿Tuvo algún personaje que le sirviera de inspiración?
Me gustaba mucho la espontaneidad de Jorge Ramos, de Univisión. Siempre lo seguí, me gustaba que fuera tan directo. También admiro mucho a Anderson Cooper. A nivel de Colombia no tenía muchos referentes de presentadores de noticias de la época y no tenía ese punto referencial. Recuerdo con mucho respeto la sobriedad de Hernán Castrillón Restrepo.

Se trata de encontrar el equilibrio entre la sobriedad y la gracia. Obviamente, también le añadía mi toque de moda con lo que había aprendido como modelo.

En ese momento ya lo empezaron a llamar a grandes y serios eventos… ¿cree que su figura, su clase, su forma de hablar y expresarse fueron un valor agregado?
Estoy convencido de que así es y para eso hay que cuidarse. Tener criterio y una visión de la vida. Leer de los expertos, tener muy buen gusto y lógicamente verse a sí mismo para reconocer qué es lo que se quiere proyectar de acuerdo con el momento y el formato. A mí me ayudó que mi padre era diseñador de camisas, y desde pequeño aprendí de texturas y diseños.

Entre modelo, presentador de noticias y presentador de eventos ¿qué le gustaba más?
Presentador de noticias, porque estaba respaldado por un canal, rodeado de personas muy profesionales. Trabajaba con los líderes de opinión que conforman la actualidad del país: Juan Roberto Vargas, María Lucía Fernández, Jorge Alfredo Vargas, Darcy Queen, Érika Fontalvo y para cerrar, Claudia Palacios. ¡Más no se puede! Fue una escuela muy buena, ahí aprendí cuales eran los trucos y cuáles eran los diálogos que se debían empezar a trabajar con el público y los colegas.

¿Cuántos premios recibidos en Colombia y cuántos en el exterior?
El mejor, fue el Simón Bolívar que gané muy rápidamente (a los dos años de estar en los medios). Para mí fue una de las grandes satisfacciones que me ha dejado ejercer esta profesión. Después viene el TV y Novelas, que me encantó y luego recibí uno muy especial, el premio Orquídeas, que lo entregaba la comunidad hispana de Miami, que veía los canales colombianos. Lo recibimos con Silvia Corzo, otra de las integrantes del equipo. Recuerdo que era en limosina, caminando por la alfombra roja. Sentí que estaba atravesando fronteras, a través del oficio de comunicar.

¿Tiene buena estrella?
Me parece interesante como uno puede enfocar su carrera a donde la quiera llevar y hay que aprender a ser versátil. Por ejemplo, una Ángela Patricia Janiot fue reina del departamento de Santander y termina entrevistando a los presidentes y personajes más célebres del mundo. En la vida hay ciclos de acuerdo a la edad, y al tiempo, periodos que le ayudan a nutrir de una u otra manera el enfoque a donde se quiere llegar.

Hay que “montarse al tren” y decir, conozco y soy consciente de los cambios de la edad. A veces no es fácil saber a dónde se quiere orientar la carrera, y uno se puede equivocar, es entonces cuando se dice que tiene o no, buena estrella. En mi caso, fui guiado, y tuve situaciones que me ayudaron y desencadenaron que aprendiera a conocerme.

De todas las actividades que realiza, como presentador del programa, eventos y asesorías, ¿qué le representa mayores ingresos?
Diría en este momento, que la más grande riqueza que tengo es ‘Crónicas’, porque es el gancho para los eventos. Eso me da vigencia para trabajar con grandes marcas.

Hablemos de Crónicas, el programa del Canal Uno, que narra historias maravillosas y en el que comparte set con la bellísima Mabel Lara.
Cuando me llamaron para proponerme el proyecto y me dijeron que trabajaría con Mabel Lara, dije: “la hice”, vale la pena regresar. En Cali habíamos hecho un par de trabajos juntos, ella llegó a Caracol cuando yo salí y aunque no había tenido la oportunidad de compartir set directamente con ella, siempre me pareció una mujer muy preparada. Se distingue por tener esa personalidad. Al darnos esa convivencia los primeros capítulos se dieron muy fluidamente, y eso permitió que compagináramos y de ahí el resultado: un trabajo hecho con
amor y mucha cordialidad.

‘Crónicas’ nos ha dado un equipo muy unido (no lo he visto en otros canales) y este formato para mí ha sido maravilloso, porque por fin me “quité” el escritorio del noticiero. Aquí me puedo mover libremente e interactuar.

‘Crónicas’ es contar la historia cronológica de una noticia, de un suceso o un personaje muy famoso y recrearlo con la cotidianidad de los colombianos. Me siento en el lugar adecuado.

¿Cómo le va como publicista independiente?
La agencia que tengo en este momento tiene que ver con imagen corporativa y pública. Me pueden llamar candidatos políticos, ejecutivos, incluso reinas. En este caso, aunque no las preparo como tal, sí las asesoro en puntos precisos: cómo hablar en público, cómo no caer en esas situaciones tipo “hombre con hombre, mujer con mujer, con las que quedan encasilladas de por vida.

¿Cómo era ese Isaac Nessim de antes y el de ahora? ¿Ha habido algún cambio?
La experiencia, los mismos días y años traen resultados y respuestas inmediatas. En este momento de mi vida, le apunto a una frase: “¿cómo se puede ayudar más a las personas?”. Si Isaac piensa en él exclusivamente, como lo hacía antes, podría tener confusión en su mente. En este momento estoy enfocado en ayudar a los demás. También me gustan las campañas para obtener metas, por ejemplo, en Cali recogimos fondos para una obra social y uno regresa a casa sintiéndose pleno. Aquí la figura, la carrera, la presentación de noticieros
queda a un lado, frente a la lucha por una causa.

En este
momento de mi vida,
le apunto a una frase: “¿cómo
se puede ayudar más a las
personas?”

Estuvo en Japón, lo enamoró y lo convenció el budismo…
No podría vivir las 24 horas del día, sin él. La gente debe entender que el budismo no es una religión, en este caso son métodos que le ayudan a esclarecer todas esas condiciones que uno tiene en la mente. Cuando vienen los problemas grandes de la vida, ¿quién lo ayuda? Su propia mente y lo que sabe hasta el momento.

Cuando has aprendido a controlar tu propia mente, has practicado y entendido como acallarla, cuando sabes controlar el campo de las emociones. Entiendes qué es lo que los ha hecho cometer errores garrafales a políticos y personas que buscan la fama, en muchos casos con graves consecuencias y ‘sin vuelta de hoja’.

Hay que invertir en una calidad de vida mejor, y en una calidad de pensamientos. La primera causa que dijo el Buda, para entender la vida, es saber que sí existe el sufrimiento. Para crecer hay que hacerse dos preguntas: ¿cuánto sé en este momento? y ¿qué vine a aprender ahora?

Cuando llegan situaciones de enfermedad, la vejez o la muerte de seres queridos, etc. eres consciente de cuánto sabes, el budismo me enseñó a entender más mi mente y a saber la calidad de pensamientos que tengo. Tener el privilegio de que lo sabes y puedes aportar el conocimiento para ayudar a los demás. El budismo me ha ayudado a canalizar los deseos y pensamientos, para no cometer tanto error a diario, dejar fluir, y gozarme cada momento.

¿Cómo es la relación de sus hijos con el budismo?
Desde pequeños yo les enseñaba: “cruza los pies, has esta posición”. A los niños para que entiendan el budismo, hay que llevarlos a los centros, seminarios, charlas y participaciones. Esto cuando son niños, porque al crecer, se vuelven responsables de sí mismos y en ese caso, la enseñanza va con el ejemplo. No exijas a un hijo que no beba, cuando eres un borracho.

Tiene hijos adolescentes ¿Cómo ha logrado entender las necesidades de los jóvenes de hoy, que quieren ser independientes?
Me encanta una palabra que uno debe tener muy presente: Paciencia. Si pasa algo, no dejarse llevar por el momento, sino permitir que pase y hablar posteriormente del hecho. Hay que ser muy tolerante, ser maestro, ser guía, pero sobretodo, trabajar con el ejemplo.

Démosle un consejo a los lectores para ser y vivir felices.
Tienen que practicar de una u otra manera las enseñanzas que conciernen a la mente como tal. Si tienes un hogar por ejemplo, pero no asumes tu responsabilidad y te retiras, te quejas, entonces no estás preparado. En este caso lo importante es que la pareja busque un centro, como el que tenemos en Cali, para que vayan y entiendan exactamente lo que varios maestros han dejado como legado. Se necesita cierta madurez para entender a los otros.

Hay más de 84.000 emociones, hay que ser muy prudente para entender y aceptar el por qué de las cosas, de lo contrario caemos en errores: enjuiciar a los otros, victimizarnos etc. Mejor aceptar las cosas como son, sin prejuicios. Entender a la gente tal y como es.

¿Qué es el amor para usted?
Compasión definitivamente. Bondad. Es la capacidad para entregarle ayuda a la persona que lo necesita verdaderamente. Es entender el sufrimiento que existe alrededor tuyo. El ser humano es complejo y la convivencia es una de las cosas más duras que hay que trabajar.

¿Qué viene para Isaac?
Seguir en ‘Crónicas’, me siento pleno. Además a partir de ahí se están abriendo nuevas oportunidades.

Que felicidad verlo tan pleno, formado, forjado, tan dispuesto a dar una mano. A pesar de que estuvimos alejados por los compromisos, los lazos de amistad se mantienen. Para mí es un honor que nos acompañe en nuestra edición de los 6 años.
Gracias Magda, para ti solo tengo admiración. Es muy emotivo estar en un momento tan crucial de la revista. Estoy feliz de acompañarte en esta edición.

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