HOLGADA Y LIBRE

0
292

Me siento motivado a comentarles a ustedes, mis adorados lectores, que el valor de cada uno de nosotros no se refleja únicamente en el aspecto físico.

Por: Ángel Yáñez

A diario veo como decenas de hombres y mujeres buscan usar ropa cada vez más ceñida (casi sin poder respirar), con la esperanza de verse más atractivos. Les aseguro que no necesariamente el que más muestra, es quien más “levanta”. Por el contrario, la sutileza en la forma de vestir hace de cada uno de nosotros un ser misterioso y muchísimo más atrayente.

Esa necesidad de buscar atención, espanta a quienes queremos a nuestro alrededor. La desesperación solo lleva a experiencias traumáticas y negativas; y pareciera atraer a esas personas indeseables, que no queremos tener cerca. Ellos sienten la desesperación y la falta de amor propio a kilómetros de distancia. Saben que en ese estado uno es presa fácil. ¿Quién no ha tenido a un ‘parásito’ en su vida alguna vez?

Las circunstancias son resultado de nuestro interior y somos nosotros quienes otorgamos nuestro puesto e imponemos muros de respeto ante los demás. ¡Hagan notar su valor!

Venzan la necesidad de complacer a la gente a su alrededor. Es ridículo salir a la calle sintiéndose incómodo con uno mismo, tan solo por esperar que los demás lo adulen. ¡Primero haláguense ustedes mismos! Diviértanse con su cuerpo de forma positiva.

Vístanse sin sentir un compromiso con alguien más, expresemos el lado bueno de nuestra personalidad utilizando la ropa como herramienta y apropiémonos de quienes somos.

Tengamos en cuenta que las prendas de vestir son accesorios para nuestros cuerpos y personalidades. Usemos con precaución este invaluable recurso. Amigos míos, amémonos antes de permitir que alguien más nos ame. ¡No confundan necesidad de amor con el verdadero! (ese último está en nosotros mismos).

Informes:
ÁNGEL YÁÑEZ
Dirección: calle 65 No. 2 – 19
Teléfono: 211 3731

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here