ENSAMBLANDO UNA FAMILIA

0
75

Iniciar una relación con alguien que tiene hijos se ha vuelto muy común, pero para nadie es un secreto que no es tarea fácil y si además tenemos hijos, la situación se vuelve más compleja. En esta edición hemos preparado algunos consejos para tratar de ‘ensamblar’ una familia y darnos una nueva oportunidad en pareja.

Por. Ángela Cruz
Fotos: MFoxes – plus.google.com

El desafío

Así es la cotidianidad de las familias que se forman con los tuyos, los míos y los nuestros, pues la convivencia se vuelve un reto enfrentando las costumbres y rutinas de nuevas personas que integran el hogar. Tanto para padres como para hijos, es muy difícil aceptar normas y tolerar situaciones a las que no están acostumbrados.

La realidad antes de…
¡Ojo! No se puede tapar el sol con un dedo. Aunque no nos guste la expareja, también hace parte de este nuevo hogar, por lo menos hasta que los niños sean adultos. Entre los padres biológicos y la nueva pareja, es muy importante fijar límites y normas basadas en el respeto, las cuales se extenderán a los hijos para evitar rivalidades y enfrentamientos. El papá y la mamá, siempre lo seguirán siendo, no se pueden desaparecer, lo mejor aquí es lograr un trato cordial.

En la medida de lo posible, será clave tener un acercamiento con los hijos de la pareja, pues este vínculo fortalecerá la relación y todo será más fácil, sin olvidar que los padres biológicos no se reemplazan, no pretenda ocupar ese lugar.

Es muy importante respetar los espacios de intimidad entre padres e hijos naturales, son momentos que históricamente traen consigo una alta carga emotiva de vivencias y recuerdos. Desde ningún punto de vista se pueden frustrar por celos o inseguridades.

Una familia
ensamblada requiere de
mucha dedicación y
generosidad, ya que no se trata
solamente de
amor pasional entre la pareja.

Empieza la aventura
Si la decisión de formar la nueva familia está tomada, comuníquenselo a sus hijos, no impongan la convivencia de pareja, con el diálogo se entenderá más fácilmente. Analicen las posiciones que los hijos tienen en la familia, pues en algunos casos el mayor, ya no lo será, o si solo tenía hermanos hombres, ahora posiblemente tendrá una hermana y no será fácil de asumir, como tampoco será cómodo aceptar hermanos, cuando se ha sido hijo único.

También sería ideal cambiarse de casa para que todos se sientan a gusto y colonicen su propio espacio.

Es imprescindible acabar con las palabras de parentesco, pues rotulan y terminan endureciendo la relación. “Hermanastro”, “madrastra” o “padrastro”, solo construirán una relación hostil. En este caso es mejor llamarse por sus nombres o una palabra cariñosa, si se permite.

Para romper el hielo es muy importante programar actividades recreativas, donde se involucren los gustos de todos, organice vacaciones o reuniones donde cada uno de los miembros de la familia tenga una función.

Como última recomendación, pero no menos importante, antes de tomar la decisión de tener hijos en común, revisen el tema económico, pues las relaciones tambalean cuando hay necesidades de dinero.

Para que la
nueva estructura
y dinámica familiar tengan
un buen inicio y desarrollo, es
necesario tener paciencia,
comprensión y comunicación
durante todo el proceso de adaptación.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here