Diana Sierra salió de Santuario, Risaralda, hacia la Universidad de los Andes gracias a una beca. Su excepcional talento como ingeniera industrial, pronto la llevó a EE.UU. donde multinacionales como Panasonic y Nike le ofrecieron increíbles oportunidades de trabajo. Su vida era perfecta, sin embargo, un día decidió regresar a las aulas para obtener una maestría en Sostenibilidad en la Universidad de Columbia, en Nueva York.

Por. Sissi Varela
Fotos: Be Girl Team / www.begirl.org

La clase de Desarrollo Mundial partiría en dos la historia de Diana Sierra. Su carrera como ingeniera industrial nunca volvería a ser la misma. La cátedra le amplió su visión de mundo, le hizo entender que lo diseñado hasta el  momento eran productos meramente comerciales para un mercado diminuto de gente pudiente, cuando podía usar su talento para satisfacer verdaderas necesidades de mercados gigantescos.

Actualmente, es la presidenta de la compañía Be Girl, fabricante de pantys y toallas higiénicas de tela para el  mercado de mujeres más vulnerables en el mundo: aquellas sumidas en la pobreza, sin acceso a productos desechables sanitarios.

“La clase fue como quitarme una venda frente a lo que es la pobreza a nivel mundial. Tiene tantas caras: muertes de niños por neumonía (porque sus mamás cocinan a fuego abierto mientras ellos están cerca), o aquellos que  mueren porque no tienen agua potable para beber. El punto que me asignaron a mí, fue la menstruación”.

La Fundación Futura en Suiza invierte
en el proyecto y así comienzan a repartirse las toallas
no desechables en países como Malawi,
Tanzania, Uganda y Ruanda.
Una nueva realidad

En 2012, viaja por primera vez a Uganda (África) a trabajar en una cooperativa artesanal y nota un alto grado de  ausentismo escolar femenino. “¿Cómo es posible que una niña no vaya a la escuela porque no tiene una toalla sanitaria? Para mí eso fue muy triste, era casi el 40 por ciento de la población de niñas (al menos en la Uganda
rural)”, sostiene Diana con nostalgia.

Como si fuera un juego fabricó la primera toalla no desechable. “Básicamente hice una prototipo con una  mosquitera y tela de sombrilla. Su diseño no tiene nada del otro mundo, era un producto hecho con los recursos elementales”, recuerda con entusiasmo Diana.

Reafirmando el ‘ser mujer’

De esto han pasado cuatro años, Be Girl fabrica diseños variados, uno que trae un bolsillo de malla por donde se  pueden poner fibras absorbentes como tela, algodón o papel higiénico. El panty puede durar hasta dos años, la empresa además vende Por la compra de un panty en Begirl.org, se le obsequia otro a una niña de bajos recursos en África y algunos paises subdesarrollados. diseños tradicionales y es ahí donde todas podemos ayudar. Si  compramos uno en Begirl.org, otro le llega gratis a una niña en África (lo que se conoce como Empower Bank).

ddb3c5f3fe7196cde7e6be46d6e8ae8c_1462420918

Por la compra de un panty en Begirl.org, se le obsequia otro a una niña de bajos recursos en África y algunos paises subdesarrollados.

La idea parece muy sencilla, pero esta prenda interior hecha en Medellín (Antioquia), puede cambiar la vida de niñas al otro lado del mundo. “La satisfacción más grande me la dio una niña de Tanzania. En un cuestionario  preguntamos, qué era lo que más le gustaba de los pantys, ella respondió:  “para mí es maravilloso que alguien
en alguna parte del mundo, me quiera tanto y diseñe una prenda tan linda para mí. Me siento orgullosa de ser niña”. Esa frase encierra tanto, es orgullo, dignidad, auto estima, esperanza. En la toma de decisiones sobre diseños la opinión de las niñas está siempre presente. El hecho de saber que yo le podía llegar a tantas niñas con un mensaje tan bonito fue un llamado personal y espiritual. Dejé mi trabajo en Panasonic, sentí que mi misión era hacer algo por esos millones de niñas”.

“La empresa busca convertirse en una marca global, es ir más allá de la ropa interior y volver este tema, una  conversación global en donde mujeres apoyen a otras mujeres. Buscamos generar espacios para hablar de la  menstruación sin tapujos”, concluye la empresaria.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here