La empresaria es co-fundadora de corewoman.org, una organización sin ánimo de lucro que busca empoderar  a las mujeres emprendedoras. Sus talleres le han proporcionado novedosas herramientas de trabajo a miles de mujeres que tienen un negocio, pero que carecen de los conocimientos para fortalecerlo.

Por. Sissi Varela Fotos. John Barragán y Ágora Photography / City of New York.

Con el objetivo de apoyar a mujeres emprendedoras, la ciudad de Nueva York abrió el programa ‘We connectmentors’, que tiene como fin asesorar a empresarias en comunidades de bajos recursos para que salgan adelante en el mundo de los negocios. Alcanzar el objetivo requería asesoría de mujeres que ya fueran exitosas empresarialmente y que estuvieran dispuestas a compartir sus conocimientos.

Como dice el dicho: ‘muchas fueron las llamadas, pero pocas las escogidas’. 17 exitosas empresarias provenientes de diversos sectores de la economía conforman el equipo, entre ellas la colombiana Diana Franco. Este llamado por parte de la alcaldía de Nueva York le ha dado más alegrías que cualquier otro proyecto, ”esta es una de mis mayores satisfacciones, poder ayudar a otras mujeres. Sé que no puedo cambiar el universo, pero si cada uno hace su parte, el mundo sí cambia”, enfatiza con gran optimismo. Su historia de éxito inicia a sus 19 años, cuando fundó su primera empresa de tecnología.

De comunicadora a empresaria internacional
Diana acababa de cumplir 19 años, estudiaba Comunicación Social en la Universidad de Manizales y sin imaginarse a dónde llegaría encontró su primer trabajo: escribir noticias para Latin-mail, una versión de Hotmail. Su dedicación fue total, redactaba noticias de Latinoamérica y a la vez se encargaba del mercadeo para la misma. Los frutos de su esfuerzo no se hicieron esperar, a la página se suscribían más de 23 mil usuarios diarios, sin embargo los propietarios no generaban mucho dinero. Entonces le ofrecen convertirla en socia, así comenzaría su ascendente carrera en el mundo de los negocios.

Se convirtió en una “dura” en gerencia y desarrollo de negocios, estableciendo y vendiendo star-ups de tecnología. Vivió en España, Brasil y Miami y después de 15 años de trabajo fundó Grenout, una empresa para ayudar a compañías de tecnología a entrar en el mercado de los Estados Unidos. A pesar de sus logros no se sentía satisfecha, desde lo más profundo de su corazón quería algo más que dinero: servir. “Desde que trabajé con las bananeras en Colombia yo quería hacer algo que impactara, que generará algo positivo en la gente, quería ayudarlos”.

Su anhelo se hizo realidad cuando se unió con dos expertas en el tema de igualdad de género, Susana Martínez y María Eugenia Anes para fundar corewoman.org, una plataforma pensada en el desarrollo económico de la mujer. Casi simultáneamente la ciudad de Nueva York lanza el programa ‘We connectmentors’, así que cuando ella es escogida para servir de mentora, su organización encaja perfectamente en el proyecto.

Version 2

Diana alcanzó el éxito
profesional una y otra vez, mientras
sus empresas de tecnología
ganaban mercados. Sin embargo,
su mayor satisfacción es
ver a mujeres emprendedoras triunfar.

Nuestro objetivo es lograr el empoderamiento económico de la mujer y la igualdad de género para aquellas mujeres que desean desarrollar las habilidades y competencias necesarias para alcanzar su potencial.

De esta manera se enfocan en las áreas de la vida de una mujer: adolescentes en la escuela secundaria; mujeres jóvenes que han abandonado la escuela o universidad, mujeres en programas técnicos y  universitarios. Finalmente, mujeres profesionales y emprendedoras.

Diana no se equivocó, servir era lo suyo, pues cada vez que tiene contacto con una mujer que requiere de su asesoría en lo que se conoce como ‘habilidades blandas’ (por ejemplo autoconfianza en sí mismas, balancear el trabajo y la familia), siente que el corazón palpita a mil. “Es muy bonito, ellas vienen, te abrazan y te dicen: ‘usted no se imagina el impacto que esto tuvo, no sabía que podía usar estas herramientas para que el negocio funcionara’”.

Actualmente, Diana a través de su fundación sirve de mentora a más de 5 mil hispanas en Nueva York que están tratando de sacar adelante sus negocios. “La fundación y el programa ‘We connectmentors’ son importantes ya que son formas de ayudar a mujeres que afrontan situaciones difíciles, no solo por la falta de recursos y desconocimiento del idioma inglés, sino también por el hecho de ser mujeres”.

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