Quizás la mayor lección de vida que la madre de Diana le pudo dar, fue la importancia de compartir. Ella, docente de profesión, solía llevar a su hija a donar ropa y juguetes con la intensión de enseñarle el valor de la generosidad. Ese recuerdo permanece indeleble en su mente.

Por. Cristy Jiménez Fotos.Cortesía Ayuda en Acción

“Si naciste pa’ martillo del cielo te caen los clavos”, así reza el refrán, lo cierto es que cuando uno tiene una vocación, tarde o temprano se dedicará a ella. A Diana Barón, jefe regional de recaudos de fondos y campañas de la fundación Ayuda en Acción, el dicho le cae de perlas.

“Tengo la fortuna de ayudar a otros”
Esta comunicadora social, con especialización en Márketing había dedicado su carrera a trabajar en el sector privado. “Al principio desarrollaba estrategias de mercadeo y comunicaciones para empresas privadas, por fortuna la vida me dio la posibilidad de servir a otros. Desde entonces he estado ligada a organizaciones no gubernamentales, apoyando diversas causas sociales. Ya son 15 años dedicada a esta labor, es hacer las dos cosas que más me gustan”.

Y añade: “la verdad es que a mí, me han ofrecido una cantidad de posibilidades para trabajar en otros campos y ¡no lo concibo!”. La pasión de Diana por lo que hace es evidente, permanentemente está creando nuevas estrategias para buscar ayuda para las niñas y niños desprotegidos de municipios colombianos como El Salado y sus veredas (Bolívar), María la Baja (Bolívar), Quibdó (Chocó), Cuenca del río Amaime y Ginebra (Valle del Cauca), La Mojana (Bolívar y Sucre), entre otros. A nivel internacional en Perú y México.

Ayuda en Acción, lleva 10 años en Colombia (y 35 en el mundo). Su principal eje de operación ha sido el trabajo  con poblaciones en condición de vulnerabilidad en las áreas rurales del país. “Estamos convencidos de que  nuestros campesinos merecen tantas oportunidades, como las tenemos nosotros en las ciudades”, asegura Diana.

La violencia en Colombia ha hecho que la mayoría de comunidades, tengan que salir a buscar oportunidades. Según la experta: “estamos tratando de que estas familias tengan en sus lugares de origen un desarrollo integral, en el que los niños puedan crecer en sus tierras y con oportunidades de progreso”.

Donaciones de corazón
“Ayudar es tan fácil como comprar una caja de chicles grande. Con un aporte de 1333 pesos diarios o 40 mil pesos mensuales, una persona puede estar apadrinando a 6 o 7 niños, para que mejoren sus condiciones de vida y tengan sus necesidades básicas cubiertas”.

Por fortuna desde hace unos años, la cultura de la donación se ha incrementado, hay una disposición muy grande de personas naturales que quieren ayudar con su pequeño aporte y hay muchas necesidades por satisfacer. Antes los recursos provenían de cooperación internacional y de las ONG’s extranjeras. En Colombia la gente ha entendido, que en ayudar al otro hay una retribución muy grande.

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La campaña que se está promoviendo por estos días es, ‘Juntos vamos + allá’. A ésta se han unido celebridades como Maía.

‘Don’ de ayudar
Para ser madrina o padrino tan solo debe ingresar a la web www.ayudaenaccion.org, elegir el plan que desea apoyar y su aporte.  Ahí empieza a hacer la diferencia. Regularmente la ONG envía la información de los niños y la administración de los recursos, en cuentas mensuales.

En Europa, Ayuda en Acción está auditada por la Comisión Europea. En Latinoamérica lo hace la firma de contadores Parker Randall, quienes verifican que cada uno de los recursos enviados sí está llegando a quienes lo necesitan y  cómo están potencializándose.

La ONG ofrece varías líneas de ayuda: Educación, Mujeres, Responsabilidad Empresarial e infraestructura  (recientemente la ONG realizó una brigada para instalar bombas de agua en la Guajira).

Juntos vamos + allá
La campaña que se está promoviendo por estos días es, ‘Juntos vamos + allá’, a ésta se han unido varias celebridades. Maía, por ejemplo, recientemente estuvo grabando un video cuyos protagonistas son los niños de El Salado. Se busca que ellos tengan la oportunidad de estudiar música. La can tante es un agente de cambio muy fuerte que siempre ha estado comprometida con la fundación.

“Hace pocos días estudiantes de grados 9 a 11 de algunos colegios privados de Bogotá, tuvieron la oportunidad de interactuar con jóvenes del municipio de El Salado, esa ha sido una de las experiencias más enriquecedoras para mí. La idea era que ellos entendieron cómo era la vida en una zona que ha superado tantas dificultades en los últimos años. Lo más importante fue ver cómo hicieron un vínculo inmediato y entendieran que para ser feliz no se necesita mucho. A partir de ahí, los ‘niños de ciudad’, se convirtieron en personas más agradecidas con sus familias”, recuerda la experta.

“La resiliencia puede ayudar a cambiar el país. Los niños y jóvenes de estas zonas son los más sonrientes. A pesar de todo, siguen creyendo en Colombia y en salir adelante. Solo necesitan una oportunidad”, concluye.

¿Interesado en donar?
www.ayudaenaccion.org.co/
juntos-vamos-mas-alla/
Teléfono: (071) 2366302.

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