Carolina Castro & SUS MÚLTIPLES VIDAS

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Carolina Castro es una mujer inquieta, a pesar de su juventud cuenta con un bagaje extraordinario en el mundo de la moda y los negocios, donde se desenvuelve como pez en el agua. No en vano, se convirtió en una de las top models colombianas más reconocidas en los circuitos internacionales; fue modelo de Óscar de la Renta y relacionista pública de Jean Paul Gaultier. Ahora, su atención se centra en su familia y Grupo 4, una agencia de modelaje, relaciones públicas y producción de eventos que a pesar de su corta edad cuenta con toda su experiencia y la de sus reconocidos socios: Tony Marques e Ingrid Wobst, otros “pesos pesados” del medio. Su tarea: preparar a las promesas del modelaje del país.

Por: CRISTY JIMÉNEZ Fotos: JUAN MOORE
Vestuario: ERIKÓ BY DAVID ALFONSO

“Tengo el rigor del trabajo europeo y norteamericano, en donde la palabra vale, si te dicen mañana es así”.

La niña modelo
Cuando recibió la llamada de su hermana Tatiana Castro (sí, la ex señorita Colombia), para que viniera a reemplazar a una modelo que no había llegado al desfile, Carolina nunca imaginó que su vida se partiría en dos.
Tenía 14 años, estaba en el colegio y no había pisado jamás una pasarela. Después de recibir una ‘clase express’ de modelaje, todo parecía tranquilo: “mi hermana me explicó: caminas así, volteas, posas, te devuelves al camerino, te pones la siguiente pinta y sales nuevamente”. Pero cuando regresó, “había una revolución: la ropa volaba, había gente poniendo broches, cambiando los sombreros. Quedé petrificada”, recuerda entre risas. Así le dio la bienvenida el mundo del modelaje y le quedó gustando…
Los días de Carolina no parecían la típica vida de una adolescente: “tomaba el vuelo por la tarde, llegaba a la ciudad del desfile, me maquillaba, peinaba, modelaba y al día siguiente en el primer vuelo me regresaba a Bogotá, me ponía el uniforme en el carro y a estudiar”.
A los 17 años, ya hacía la gira Lafayette, una de las más importantes de la época, un recorrido por Colombia y algunos países de Latinoamérica. La única condición eran sus buenas calificaciones.
¿Pero cómo llegó esta niña a las pasarelas de Nueva York, Milán y París?

La top model internacional
Carolina creció de la mano de Tony Marques e Irma Aristizábal que se convirtieron en sus “padrinos” en el medio. Estaba próxima a terminar su bachillerato y aún no tenía muy claro a qué se dedicaría. “Al principio el modelaje en Colombia era un hobby, mis papás son abogados y estudié un semestre de Derecho y otro de Artes”, pero ese no era el camino que le tenía trazado el destino.
Su carrera en Colombia continúo con éxito y en las vacaciones viajaba a Miami. Pero fue en Medellín donde se marcó su nuevo rumbo, cuando Óscar de la Renta la eligió para su desfile. “Al final él me preguntó si trabajaba en Nueva York, me dijo: “si algún día estás allá avísame. Me encantaría tenerte en mis desfiles. Creo que tuve una gran dosis de suerte. En esto uno debe estar en el momento y lugar indicados”. Sin pensarlo dos veces empacó maletas y se fue a probar suerte a EE.UU. donde la esperaba su mejor amiga.
“Allí hice desfiles y empecé a trabajar como modelo de la casa, a hacer tallajes, pruebas, showrooms, de todo. La verdad fue espectacular trabajar con semejante caballero, una persona tan cálida y maravillosa”, sus ojos se humedecen ligeramente al recordar con gratitud esa época.
“El modelaje es una carrera muy linda que te forma como persona, te pone a prueba en diferentes situaciones. Hay que aprovechar cada

“No creo que economistas o médicos sean menos competitivos que los modelos, solo que los criterios son diferentes”.

momento, los modelos trabajan con personas y equipos muy talentosos. Se trata de viajar, aprender idiomas y ‘sacarle el jugo’ no solo en la parte económica”.
“He conocido a muchas personas que como yo, han vivido varias vidas, pero todas dentro de la moda, de alguna manera uno se ‘recicla’. Los diferentes oficios que uno tiene en la moda se vuelven a unir y le desarrollan ciertas sensibilidades y sentido de la estética que uno puede poner en práctica en otras situaciones”. Muchos creen que la vida de los modelos es fácil, sin embargo uno de los grandes retos que deben asumir es la adaptabilidad. Viajar todo el tiempo, alejarse de la familia, de la pareja, de los amigos… y ese sería su nuevo reto…
La errante
Al principio su vida estaba entre EE.UU y Colombia, pero luego sus ocupaciones la hacían regresar solo de vacaciones. Después inició el circuito mundial: París, Milán y Nueva York. Todo el año viajando.
“Debo confesar que ese proceso no es nada fácil. Después de haber estado varios años en ese trabajo me cansé. Yo decía: ‘Mami, quiero ver una planta crecer’. Aunque suene gracioso yo no podía hacer eso, pagaba un apartamento donde estaban casi todas mis cosas, pero me la pasaba en un avión”.
“Para muchos sonará fascinante, pero hay que entender que cuando uno viaja por trabajo, solo trabaja, no está de paseo. Obviamente hay experiencias y aprendizajes”, añade Carolina, quien habla 4 idiomas.
Sin embargo, el “11 de septiembre” en Nueva York, cambiaría de nuevo el rumbo de su vida..

LA PARISINA
“Ese día teníamos desfile con Óscar de la Renta para el Fashion Week de Nueva York, obviamente cancelaron y se hizo una semana después. Nadie sabía qué hacer, fue terrible, parecía el fin del mundo”. A raíz de este suceso la industria se debilitó, el miedo hacía que se alejaran los inversionistas.
Carolina tuvo que partir a París, “Nueva York es una ciudad muy activa, con una energía vibrante. En cambio París es tomarse el tiempo para disfrutar el café y croissant de la mañana. La verdad me encantó esa vida europea”. Pero su camino estaría a punto de dar un nuevo giro… entró en crisis con el modelaje, ya no sentía la misma pasión que la había llevado tan lejos y quería pasar al siguiente nivel

La universitaria
Estudió Mercadeo y Comunicación de Moda en París, la vida o la suerte “de estar en el momento y lugar precisos” la ayudaron. “Apliqué para el pregrado, pero la directora de la universidad me llamó y me dijo: “Nosotros le valemos su carrera de modelo como pregrado, haga el Máster. Así fue”.
Al finalizar sus estudios hizo una lista de las casas de moda que más la apasionaban para trabajar, entre ellas estaba Jean Paul Gaultier. Envió su hoja de vida para hacer las prácticas y la llamaron. “Me dijeron: -‘la verdad no necesitamos practicante, pero si una modelo ¿le interesa?’- Suena gracioso pero no quería. Necesitaba pasar a una etapa superior. Pensé: no importa, es un pie adentro. Trabajé con ellos por dos temporadas. Luego fui donde el director de comunicaciones y le dije: ‘¿me contrata?’, él no entendía, me decía: -“¡usted está loca!”- (risas).
El profesionalismo de Carolina hizo de las suyas y se abrió un espacio: “necesitaban una persona adicional en el equipo y me contrataron en el departamento de prensa y relaciones públicas”. Entró al equipo y empezó su siguiente vida…
La relacionista pública
“Estuve 8 años con Jean Paul Gaultier y el trabajo fue apasionante, trabajaba con las colecciones de alta costura: la moda llevada a su estado más artesanal y lujoso. El costo de los vestidos se calcula, no solamente en los materiales, sino en horas de trabajo”.
“Fue muy emocionante ver de cerca cómo funciona una casa de alta costura. Pero la ‘cereza sobre el pastel’ fue haberlo traído a Colombia, al Cali Exposhow 2012. Somos buenos amigos, creo que mi más grande suerte es estar rodeada de gente linda y con calidad humana”.
La aventurera
“Estando en Francia me caso. Cuando veníamos al país con mi esposo (Adrien Bergerot), empezamos a darnos cuenta que muchos de nuestros amigos estaban montando negocios exitosos, aquí había una efervescencia económica producto del desarrollo del país en los últimos 10 años. Entonces quisimos tener ese desafío”.
Se vinieron sin proyecto fijo, pero con la corazonada de que había un tesoro por descubrir, “Aunque llevaba 15 años viviendo fuera siempre había alimentado mi imagen, tenía amigos del trabajo: muchos de los diseñadores hoy consagrados estaban haciendo sus primeros pinitos cuando yo inicié. Fue toda una generación con la que crecimos juntos y estamos en un buen momento”.
De nuevo llegaría otro comienzo…

para la webModelos: (De izq. A der.) JUAN VILLATE, SIMÓN VÁSQUEZ, DANN VISBAL,
FELIPE JARAMILLO, ANDRÉS YEPES Y DAVID VARGAS

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“El modelaje siempre lo he asumido con pasión y profesionalismo. Eso es lo que trato de transmitirle a los modelos de Grupo 4, pero sobre todo hacerlos entender que más que un fin, es un medio para llegar a unos fines más grandes”.

En breves…

¿Un desfile que nunca olvidará?

El de Óscar de la Renta en Nueva York, mi primer desfi le en la Semana de la Moda.

¿Un recuerdo de niñez?

Los paseos en el bosque, era una finca a la que íbamos mucho de niñas en Boyacá.

¿Un olor?

El agua de rosas, la uso para desmaquillarme, me parece que tiene un efecto refrescante.

¿Un sabor?

El agua de Azahar. Tengo ancestros árabes, debe ser por eso.

Una canción

Depende de la época y el estado de ánimo, el Jazz me tranquiliza.

Un diseñador

Yves Saint Laurent, porque jugó un papel muy importante para
la mujer de los años 70´s, fue el creador del esmoquin
femenino. La moda es un vehículo de movimientos sociales y culturales.

La empresaria
“Llegué a Colombia a tocar puertas, a saludar a mis amigos. Me encontré entonces con Tony Marques, con Ingrid Wobst y Adriana Arboleda que estaban montando un nuevo proyecto. Ya sabía que eran personas serías, profesionales, habían sido años de trabajo juntos. Así nació Grupo 4: Tony y yo estamos en cabeza del negocio, nos complementamos muy bien”.

“La empresa es joven, pero tenemos toda esta experiencia que no se improvisa. Eso es una garantía para los clientes, me encontré con gente que conocía mi trabajo como modelo”.

La visionaria

Los días de Carolina nunca son iguales, “en Grupo 4 tenemos representación de modelos, hacemos producción de eventos, cada uno es una ‘nueva película’. Se necesita mucha creati vidad, todo el tiempo nos preguntamos cómo lo decoramos, qué va a pasar durante el evento, inventémonos esto, sorprendamos con aquello”.
“Un día puede ser una marca de cosméticos, otro día nos sentamos con un diseñador para proponerle su montaje en Colombiamoda y le ofrecemos desde el piso hasta la decoración. Ando con las ‘antenitas’ prendidas, la inspiración puede salir de cualquier parte, pero fluye cuando uno tiene más información cultural en mente”.

“Tenemos la academia que es clave, con profesores especializados que les dictan todas las técnicas de modelaje. Este curso está abierto al público en general, hemos comprobado que hay personas que aunque no tengan las carac-
terísticas para ser modelos, gracias a las herramientas del modelaje pueden proyectarse mejor, aprenden a maquillarse, peinarse, reconocer sus ángulos, tomar buenas posturas y destacarse. Cuando salen son otras personas”.
“Finalmente, están las relaciones públicas en donde apoyamos a las marcas interesadas. Somos una agencia integral, entonces el cliente ya

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no tiene que hablar con el de las luces, con modelos y el que convoca medios por separado. Todo está aquí”.
Grupo 4 abrirá un nuevo mercado: “casting para comerciales”, un espacio abierto para un público más amplio, gente cotidiana que sea televisiva.
“No todo el mundo tiene buen registro, o por ser bonito no es expresivo. Ese es mi próximo proyecto”.

Esposo y madre 

“A mi esposo le encanta lo que hago, adora Colombia, viajamos por el país. En carretera siempre estamos buscando plan. Llevamos a los niños a que estén en contacto con la naturaleza”.
“Los fines de semana son dedicados a mi familia. Hacemos planes de salir al campo, de montar a caballo, de piscina, de buscar ‘bichitos’ en el jardín. Con Balthazar y Victoria yo soy una niña más. Aprendo tanto de ellos. Ver el mundo a través de los ojos de un niño es increíble. A veces me hacen unas peguntas trascendentales que quedo loca (Risas). Me dicen: -mami, ¿qué es el amor?-, y yo digo: ¿cómo le explico? Tú sabes lo que siento por ti y tú sientes por mí, eso es. Y ellos insisten: -sí, pero ¿qué es?-” (Risas).

“Hay una cosa que me ha tocado aprender, disfrutar los momentos cuando ocurren. Antes cuando estaba en la oficina pensaba en mis hijos y cuando estaba con ellos tenía que hacer algo del trabajo. Cada cosa tiene su momento. Mis
hijos son mis top models y los amo…”.

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