NI UNA MÁS, NI UNA MENOS

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“El hombre que violenta a una mujer, no mereció nacer de una de ellas”, con esa estremecedora frase inicia ‘Ni un más, ni una menos. La ruta al feminicidio’, el segundo libro del escritor tolimense Yeiver Rivera, que busca contribuir en la toma de conciencia y prevención sobre el tema. La investigación llevó más de un año y contiene cifras y datos relevantes sobre esta problemática.

Por: Cristy Jiménez
Fotos: Cortesía YEIVER RIVERA

“Por eso ahora tendré que obsequiarte/ Un par de balazos pa’ que te duela/ Y aunque estoy triste por ya no tenerte/ voy a estar contigo en tu funeral”, con este texto concluye la canción ‘Ingrata’ del grupo mexicano Café Tacuba, que quizás, muchos hemos cantado al calor de una cerveza, sin darnos cuenta de la fatalidad de su mensaje. El maltrato femenino está profundamente arraigado en nuestra sociedad.

Revista Femme ha decidido hacer un llamado para prevenir el feminicidio, y de la mano del escritor colombiano Yeiver Rivera poner un “granito de arena” en la lucha contra este flagelo, que no solo está dejando mujeres y madres asesinadas, sino cientos de niños huérfanos.

Una profunda investigación
‘Ni una más, ni una menos. La ruta al feminicidio’ es la más reciente investigación de Yeiver Rivera. “No quería hacer un libro que únicamente narrara historias. Quise armar el complejo ‘rompecabezas’ de lo que son los asesinatos a mujeres, consultando abogados, médicos forenses, sociólogos, psicólogos forenses y diversos expertos que analizaran el perfil de los feminicidas para actuar desde la prevención. Los busqué, para construir una base sustentada y que el lector se sienta informado desde todos los frentes. Desde cuál es el protocolo que debe seguir un médico que recibe a una paciente maltratada, hasta las leyes que intervienen en el tema y a dónde se debe acudir”, asegura el escritor.

El libro también incluye 4 historias de mujeres, en Cali, Bogotá (sobreviviente) y dos en México. “De ellas quise resaltar sus vidas, su infancia y sus luchas, más allá de la parte trágica. No quería revictimizarlas”, añade Rivera. “El libro me confrontó a mí mismo. Es evaluar cómo me comporto como hijo, hermano, padre, esposo, compañero de trabajo, o frente a una mujer desconocida. Quiero dejar un mensaje para generar conciencia. Si logro que llegue al menos a una persona, habré hecho mi parte”.

¿Qué pasa en la mente de un feminicida?
De acuerdo con la investigación de Rivera: “son personas obsesivas, su machismo es tan grande que no conciben sentirse abandonados. Hay un detonante muy fuerte y es cuando la mujer dice: ‘me quiero separar’. Ahí ellos responden: ‘si no eres para mí, no eres para nadie’”.

Continúa: “los asesinatos no ocurren de un día para otro; no es que hoy tienen una relación de pareja maravillosa y después se levantan a asesinar. Por lo general hay unos pasos: hay tensión acumulada, luego la explosión de esa tensión (agresión), posteriormente hay un falso arrepentimiento (piden perdón, pero buscan justificarse en los actos de la mujer: ‘es que tú me provocas’, ‘si no te hubieras puesto ese pantalón’, etc.); viene una falsa luna de miel (son felices)… regresa la acumulación de tensión y lastimosamente, llega la agresión que termina en feminicidio. ¡Hay casos de sobrevivientes que se culpan de lo ocurrido!”.

¿Estamos criando mujeres cada vez más sometidas?
Lastimosamente estamos creando sociedades aún más machistas de las actuales. Hay una preconcepción en donde la mujer hace los oficios de la casa y tiene que estar siempre disponible, para cuando el hombre llegue y para lo que él quiera (incluso en la parte sexual).

El reto de criar hijos de forma igualitaria
“Lo que pase en el hogar se va a replicar en la sociedad. Muchos dicen: ‘es que yo le enseñé buenos valores, pero sus amigos los distorsionaron’. Es probable, pero si hay buenas bases, no se dejan llevar tan fácilmente”, manifiesta el escritor.

“El tema de la disfuncionalidad de los hogares es otro punto a trabajar. Cuando hay una separación y el niño se va con el papá, éste le habla mal de la mamá y en muchos casos, ese niño crece odiando a las mujeres. Cuando se va con la mamá y ella ‘por protegerlo’ empieza a darle todo, se acumula tensión. El niño culpa al papá, pero también cuestiona a la mamá por su separación. Al crecer, ese resentimiento termina en su esposa y ese hombre se convierte en una persona irritable socialmente”.

Un ‘grito’ para salvar vidas
“En la presentación del libro dije: estoy sembrando una semilla, que quiero me ayuden a regar para que el mensaje llegue a miles de mujeres y hombres. A ellas, para que detecten patrones (podemos estar al lado de un feminicida en potencia sin saberlo), también que se sientan identificadas si pasaron o están pasando por una situación similar y sepan qué hacer. A ellos, para que se cuestionen sobre su comportamiento en la sociedad. ¿Que una mujer use un jean ajustado o un escote nos da derecho a violentarlas? No, ellas pueden ir desnudas si quieren y debemos respetarlas”.

Los huérfanos del feminicidio
“Este es uno de los puntos más dolorosos de esta compleja problemática. ¿Cuántos niños quedan huérfanos porque el papá se va a la cárcel y la mamá al cementerio? La Ley 1761 o ‘Ley Rosa Elvira Cely’ no contempla a los huérfanos; de hecho, en las únicas ciudades en las que el Estado brinda apoyo a los menores son: Buenos Aires (Argentina), Ciudad de México y Ciudad Juárez (México). Allí hay ayuda terapéutica, económica y útiles escolares. En Colombia estamos en mora, ¿cuántos niños más deben quedar vulnerados porque asesinaron a sus madres?”Editorial: Lemoine Editores
Género: Crónica periodística
Páginas: 192
P.V.P.: $39.000
De venta en todas las librerías del país.

¿Y las leyes?
“El Código Penal colombiano tiene un artículo que exime a muchos hombres de su asesinato,
con la excusa de que fue “un momento de ira e intenso dolor”. Por otra parte, la ley 1761 asegura que los culpables no deben tener ningún tipo de rebajas de penas, ni casa por cárcel, pero nuestros jueces siguen negociando con ellos. Esa ley también le solicitó al Ministerio de Educación que 6 meses después de su declaración, creara la cátedra para prevenir la violencia de género. Van 3 años y no ha pasado nada”.

Después de este panorama, solo nos queda preguntar: ¿está usted siguiendo la ruta del feminicidio? Es hora de cambiar el rumbo.

Ni los Beatles se salvan

El machismo está implícito en nuestra sociedad, tanto que cientos de canciones de múltiples géneros contienen mensajes misóginos. Canciones como ‘Hey Joe’ de Jimmy Hendrix o ‘Run for your life’ (corre por tu vida), de Los Beatles alientan a la agresión. El grupo Café Tacuba sacó de su repertorio de conciertos la canción ‘Ingrata’, que hacía alusión a la muerte de una mujer.

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